Aves del Llano

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Presentación


Caño Limón.Bujío.Gorrión frentiamarillo.

 

Texto de: Benjamín Villegas

Paradójicamente, el principal objetivo de los editores de libros sobre flora, fauna, paisajes y naturaleza, es contribuir a evitar que en el futuro esa flora, esa fauna, esos paisajes y esa naturaleza sólo se encuentren en los libros. Cada libro debe cumplir la función de esos túneles en el espacio y en el tiempo a través de los cuales se trasladan de una galaxia a otra los personajes de las películas de ciencia ficción: debe ser capaz de conducimos, como esperamos suceda con éste, desde el sillón de la biblioteca, hasta la atmósfera cálida y densa de los Llanos Orientales.

Hasta las aves que forman parte de ese ecosistema vivo y complejo que son las llanuras y humedales, una red intrincada, y al mismo tiempo frágil, de relaciones ecológicas, en las que se juntan los cuatro elementos esenciales: la tierra, el aire, el fuego y el agua. a Cada libro debe poseer, además, esa capacidad mágica de los libros de los cuentos de hadas, de atrapar al lector, de sumergirlo en su temática y, en nuestro caso, en las sabanas inundadas de los Llanos, en el vaho y los sonidos de las matas de monte y en la vida de las especies que reseña. a Este libro, el primero de una serie, constituye una tentativa de mostrar la vida que bulle en esa enorme extensión verde surcada de venas que representa los Llanos Orientales en los mapas de Colombia. a Un territorio misterioso y casi totalmente desconocido para quienes habitamos en las repisas andinas. a Es una introducción, apenas, pero un buen punto de arranque para quien quiera emprender o profundizar el autodescubrimiento de las riquezas naturales colombianas. a Sencillo, amable, casi coloquial, pero no por ello menos riguroso ni menos exigente en términos científicos. a Constituye, además, otro reto: hacer de la ciencia un patrimonio colectivo y público de los colombianos. a Más aún cuando se trata de que nos apropiemos de la convicción de que el medio ambiente y sus riquezas y los recursos genéticos forman parte también del patrimonio colectivo de las generaciones actuales y de las venideras. a Oscar Wilde escribió alguna vez: “Mientras más comprendo, más amo, porque todo lo comprendido es bueno”. Ojalá este libro nos ayude a comprender más los Llanos colombianos: un primer paso para garantizar que las aves van a poder seguir allí, en su entorno natural, llenas de vida, más allá del libro que nos ha llevado a ellas, aún después de que cerremos sus páginas.

 

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