Colombia amazónica

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La Amazonia colombiana.
Introducción a su historia natural.


Río Caquetá en las proximidades de Araracuara.Cañón de Araracuara, río Caquetá. Esta corriente fluvial, de aguas “blancas” o
barrosas, es uno de los mayores aportantes de riqueza mineral de los Andes “donde tiene lugar su nacimiento a la región amazónica.Diques de la formación Piraparaná (Era Precámbrica) atravesando el río del mismo nombre, de aguas color ámbar u “Oscuras”.Escarpa en el cañón de Angosturas, río Caquetá.Río Atabapo, de aguas color ámbar ú “oscuras” y origen geológico guayanés. Detalle de su desembocadura en el Guaviare. Los ríos de color ámbar tienen entre sus características, la de albergar una enorme diversidad de formas diminutas de peces mimetizados.
Puentes naturales de San José del Guaware, pertenecientes ala formación Araracuara, Era Paleozoica.Raudal de Córdoba. río Caquetá. Rocas de la formación La Pedrera, expuestas al bajar el nivel de las aguas, duran te el verano.Inicio de lluvia sobre el río A Atabapo. En los territorios amazónicos colombianos ocurren frecuentemente eventos pluviales de 50 y más milímetros de precipitación en un día. Y no son raros los casos de 100 y hasta de 200 mm en el mismo lapso. Esta situación pone de presente las limitaciones y peligros de los modelos de cultivos 1 Vi " limpios . os para el uso de la tierra en esta región.Zona de nieblas en el piedemonte andino.Atardecer en el río Caquetá, en las proximidades de los rápidos de Araracuara. La noción indígena del tiempo en la Amazonia, como entre las culturas de otras regiones del mundo, se encuentra estrechamente relacionada con conocimientos ecológicos, y entre ellos el de los ciclos de las corrientes de agua y de las especies que las habitan.Nubosidad baja sobre el bosque amazónico Investigaciones recientes sugieren que aproximadamente el 5696 de¡ vapor de agua transferido horizon ? talmente (advección) en la Amazonia, se recicla al interior de la misma cuenca. El 44% restante deja la cuenca y "subsidia " regiones del norte y del sur de la misma.Atardecer de verano. La región amazónica, dada su posición ecuatorial , cuenta con un alto potencia] de recepción de energía solar, la cual. sin embargo, es drásticamen te interferida por los sistemas convectivos (masas ascendentes y descendentes de vapor de agua) asociados al régimen de fluvías.La radiación solar es factor fundamental para el establecimiento de patrones de uso de la tierra; en la Amazonja, al norte de la línea ecuatorial, alcanza los mayores promedios diarios ?en térmínos de horas de brillo solar? entre octubre y marzo.
El piedemonte en ¡a región de] alto río Caguán. Los registros meteorológicos sobre la A mazonia colombiana asignan características de la más alta lluviosidad a sectores como éste, que constituyen la transición entre los Andes y la planicie de la cuenca.Bosque en las proximidades de Leticia. Algunos árboles de gran tamaño han desarrollado eficientes estructuras de soporte que se extienden horizontalmente, para superar las limitaciones de la fragilidad de] suelo; y también para resistir los ocasionales pero destructores vientos tormentosos amazónicos. Estas raíces reciben el nombre de “bambas”.Ríos Caquetá, de aguas???blancas?o barrosas, y Mirití?Paraná, de aguas ???oscuras"o de color ámbar, unidos por un brazuelo.  

Los ríos barrosos o de aguas
cas " tienen por lo general un origen
andino, estas aguas poseen los más al
tos niveles relativos de sedimentos y
nutrientes. La mayoría de las corrien
tes de aguas "oscuras" o de color ám ?
bar nacen en la misma llanura
amazónica y transcurren por territorios arcillosos, muestran mayor ri . iqueza
en materia orgánica y menores conte
nidos en minerales, especialmente de
calcio. Cada una de tales aguas, por
consiguiente, posee condiciones dife
rentes para el desarrollo de especies . es
animales y vegetales.Escarpa y cascada en el cañón de Araracuara, río Caquetá.Río Apaporis en la región fronteriza con el BrasilAfluente del río Caquetá, cerca de La Pedrera. Como ésta, muchas de las corrIentes de agua se ven afectadas por los ciclos de inundaciones y rebalses de los ríos a los que tributan su caudal.Raudal de Araracuara, río Caquetá. La interrupción de la navegación que se produce en este lugar, marcó el límite para la penetración portuguesa por esta corriente fluvial durante la Conquista y la Colonia.

Posiblemente aquí concluyó la vida de los protagonistas de Toá, novela de César Uribe Piedrahita.En el río Caquetá. Los raudales son fundamentalmente diques biológicos. pues dificultan y detienen las migraciones de animales acuáticos, incidiendo en distribuciones geográficas diferenciadas de algunas especies.
Sector de várzea durante el periodo de inundación. El agua aparece cubierta por una comunidad flotante de Pistia striatiotes, conocida como???lechugade agua???. En lugares como éste se resguardan o protegen diversas especies de peces. especialmente en estados larvarios.En los raudales de Córdoba, río Caquetá. Durante la subienda (pirasemo), los indígenas y los pobladores mígrantes tienden sus trampas y redes en estos lugares estratégicos para la pesca El uso de la atarraya proviene del interior del país.La pesca con arpón, técnica tradicional aborigen exige al al pescador especial des treza y un gran conocimien to del com ?portamiento animal.“Boquichico” o “curimbatá” (Prochilodus spp.) y “Pirañas” (Serrasalmus SPP.).

Los "boquichicos" , por su gran número, conforman la especie con mayor biomasa en la cuenca amazónica. Gran parte de las especies de "Pirañas" son predadoras y eventualmente peligrosas para el hombre, para el ganado y otros vertebrados. Tienen una dentición muy afilada y atacan en grandes números. A pesar de sus hábitos carnívoros, se las destina para consumo humano en algunas regiones.Raudal de Córdoba, río Caquetá.
buyaje" para hacer pasar una embarcación durante el verano.Morocco o "jabotí" (Geochelone denticulata). Tortuga terrestre omnívora. Apreciada por su carne. Las placas córneas del caparazón son utilizadas para la confección de collares y ornamentos indígenas. Esta especie llega a alcanzar una longitud de 90 cm."Terecay" o "taricaya" (Podomemis unifilis). Tortuga omnívora de amplia distribución en la Amazonia, la Orinoquia y las Guayanas. Su longitud alcanza hasta 40?45 cm. El aceite que se produce con sus huevos es un artículo de activo comercio desde los tiempos de la colonización portuguesa en la Amazonia.Tortuga (Podocnemis expansa). La mayor tortuga de agua dulce del mundo. La longitud de su caparazón alcanza 8 7 cm. Su carne y sus huevos son muy aprecíados por indígenasy colonos. La vulnerabilidad o esta especie se ha incrementado por la caza de neonatos en grande número para el mercado de mascotas.Arroyo en el interior de la selva, cerca de la serranía de Taraira. La caída de material vegetal y otros detritos orgánicos al agua, da origen a la red trófica de los ecosistemas acuáticos."Arawana" (Osteoglossum bicirrhatu m). Pez anímalívoro característico de la Amazonia, de carne muy apreciada. Prodiga un cuidado parental muy pronunciado. Valorado en su etapa juvenil como especie para acuario.Es grande la diversidad de apariencias y el colorido de las larvas de mariposa, las cuales se protegen de sus enemigos mimetizándose con el medio, o con diversos y vistosos órganos cuyo contacto produce efectos urticantes.Es grande la diversidad de apariencias y el colorido de las larvas de mariposa, las cuales se protegen de sus enemigos mimetizándose con el medio, o con diversos y vistosos órganos cuyo contacto produce efectos urticantes.Grupo de mariposas de la familia Pieridae. Con frecuencia se reúnen en gran número al borde de pequeñas charcas, especialmente en las que se forman cuando bajan los niveles de las corrien ? tes de agua.Es grande la diversidad de apariencias y el colorido de las larvas de mariposa, las cuales se protegen de sus enemigos mimetizándose con el medio, o con diversos y vistosos órganos cuyo contacto produce efectos urticantes.Mariposa de la familia Nymplialidae. Diversas especies de esta familia tienen alas con sectores completamen te transparentes (hialinos). El???ojo?diseñado en su parte posterior constituye elemento de distracción que las defiende de otros animales.Mariposa del género Urania. Algunas de sus especies son migratorias, aunque se desconoce el alcance de sus recorridos.

Las mariposas representan uno de los elementos más diversificados entre los insectos de la fauna amazónica.El colorido y los rasgos morfológicos de los insectos pueden tener función mimética o porotectora, o, en veces, preventiva, pero en numerosos casos, como en el de éste homóptero, se desconoce la función de sus vistosos órganos.Euchroma gigantea. Coleóptero muy vistoso cuyas alas (hélitros) son emplea ? das por los indígenas para la confección de collares y otros ornamentos.Araña polla o Pollera, de la familia Mygaridae. Muy difundida en los pisos térmicas cálido y húmedo de la región intertropical de América Central y del Sur. Las arañas de este grupo incluyen las especies de mayor tamaño conocido, algunas alcanzan hasta 20 cm con los miembros locomotores extendidos."Yararaca" (Bothrops brazili). Una de las especies de serpientes menos conocidas de la Amazonia. Muy venenosa."Anaconda", "sucurijú" o "güio negro " (Eunectes murinus). Serpiente de mayor talla conocida; se han encontrado ejemplares de 14 y 15 metros, aunque en la literatura sobre el tema se han reseñado individuos hasta de 19 m. Posee hábitos parcialmente acuáticos; no es venenosa. Se alimenta de vertebrados acuáticos y terrestres. Algunas etnias indígenas amazónicas vinculan la "ánaconda" a sus mitos sobre el origen de los diversos grupos humanos y sobre el poblamiento de la tierra.Bufo aff. tiphonius. Este sapo, y otras especies de¡ mismo género, tienen amplia distribución en la Amazonía.Hyla lanciformis. Una de las especies de ranas más frecuentes de la Amazonia, de actividad nocturna, o "yarucara"Iguana. Especie de lagarto arborícola que alcanza longitudes hasta de 2.50 metros. Los adultos se alimentan básicamente de hojas tiernas y frutos blandos. Su carne es muy apreciada por algunos  grupos indígenas, que las cazan principalmente durante el verano cuando hacen sus nidos para poner. Depositan alrededor de 30 huevos.
El bagrelechero (Brachyplatystoma sp.) o “valentón” es una de las principales especies de peces explotadas comercialmente en la Amazonia colombiana. Es el mayor pez de la región; puede superar los dos metros de longitud y los 1.50 kilos de peso. Se le llama “Yechero” por poseer dos tetillas cerca de las aletas abdominales"Victoría regia? (Victoria amazonica). Especie propia de pequeños lagos o antiguos cauces, madreviejas o cochas marginales de] río Amazonas y de algu  nos de sus tributarios. Pertenece a la familia Nymphaeaceae, que agrupa a los lotos. La planta se arraiga en el fondo del agua, y posee hojas flotantes de hasta dos metros de diámetro que pueden soportar el peso de un niño. Sus semillas, globosas y abundantes, son alimento de peces como la bitana" (Colossoma).Flor de Victoria amazonica. Su color puede ser biancoo rosado. Son de gran tamaño y exhalan un intenso perfume.Inflorescencia de planta de cuana " Las especies de este grupo son numerosas en la América tropical, desde el nivel del mar hasta los subpáramos. Se las ha incluido tradicionalmente en el género Cephaelis, aunque recientemente se las ha considerado dentro del género Psychotria. Todas ellas ofrecen gran interés desde el punto de vista terapéutico, porsu contenido de alcaloides, y han sido objeto de comercio, sobre todo en el pasado. En este grupo es característico que la inflorescencia semeje un capítulo o cabezuela, con un par de grandes brácteas, que pueden ser verdes o rojoanaranjadas, como en el caso presente.
Flor de Platanillo (Heliconia), especie polinizada fundamentalmente por colibríes. Se la encuentra principalmente en medios alterados. Posee gran potencial en el mercado de las plantas ornamentales.Plantas trepadoras, lianas, epífitas, mus
gos y líquenes, con tramas compiejas
de raíces y raicillas. y microorgani . s
mos, recubren parcial o totalmente de
manera característica los troncos de
los árboles de la selva amazónica, parti
cipando en el proceso dei reciciaje de
nutrientes,

Con estas asociaciones de especies in
teractúan también abundantes anima
les, como avispas, horm, . gas, comeje
nes, mosquitos, libélulas.. todo un
mundo en busca de refugio y alimento.Plantas trepadoras, lianas, epífitas, mus
gos y líquenes, con tramas compiejas
de raíces y raicillas. y microorgani . s
mos, recubren parcial o totalmente de
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los árboles de la selva amazónica, parti
cipando en el proceso dei reciciaje de
nutrientes,

Con estas asociaciones de especies in
teractúan también abundantes anima
les, como avispas, horm, . gas, comeje
nes, mosquitos, libélulas.. todo un
mundo en busca de refugio y alimento.Plantas trepadoras, lianas, epífitas, mus
gos y líquenes, con tramas compiejas
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mos, recubren parcial o totalmente de
manera característica los troncos de
los árboles de la selva amazónica, parti
cipando en el proceso dei reciciaje de
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Con estas asociaciones de especies in
teractúan también abundantes anima
les, como avispas, horm, . gas, comeje
nes, mosquitos, libélulas.. todo un
mundo en busca de refugio y alimento.Plantas trepadoras, lianas, epífitas, mus
gos y líquenes, con tramas compiejas
de raíces y raicillas. y microorgani . s
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cipando en el proceso dei reciciaje de
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Con estas asociaciones de especies in
teractúan también abundantes anima
les, como avispas, horm, . gas, comeje
nes, mosquitos, libélulas.. todo un
mundo en busca de refugio y alimento.La productividad de la hojarasca y las ramillas que se desprenden y caen al suelo de la selva, es muy alta en la Amazonia. Se afirma que el 8096 del follaje de la selva del tipo ecuatoriales incorporado cada año a la hojarasca. Ciertos investigadores han propuesto que esta selva se regula principalmente a partir del recidale de los nutrientes contenidos en el propio material del bosque. El 9096 de algunos nutrientes se encuentran en éste, y sólo el 1096 restante en el suelo.La productividad de la hojarasca y las ramillas que se desprenden y caen al suelo de la selva, es muy alta en la Amazonia. Se afirma que el 8096 del follaje de la selva del tipo ecuatoriales incorporado cada año a la hojarasca. Ciertos investigadores han propuesto que esta selva se regula principalmente a partir del recidale de los nutrientes contenidos en el propio material del bosque. El 9096 de algunos nutrientes se encuentran en éste, y sólo el 1096 restante en el suelo.La productividad de la hojarasca y las ramillas que se desprenden y caen al suelo de la selva, es muy alta en la Amazonia. Se afirma que el 8096 del follaje de la selva del tipo ecuatoriales incorporado cada año a la hojarasca. Ciertos investigadores han propuesto que esta selva se regula principalmente a partir del recidale de los nutrientes contenidos en el propio material del bosque. El 9096 de algunos nutrientes se encuentran en éste, y sólo el 1096 restante en el suelo.La productividad de la hojarasca y las ramillas que se desprenden y caen al suelo de la selva, es muy alta en la Amazonia. Se afirma que el 8096 del follaje de la selva del tipo ecuatoriales incorporado cada año a la hojarasca. Ciertos investigadores han propuesto que esta selva se regula principalmente a partir del recidale de los nutrientes contenidos en el propio material del bosque. El 9096 de algunos nutrientes se encuentran en éste, y sólo el 1096 restante en el suelo.El sistema de raíces de la mayor parte de las plantas, en la Amazonía, se halla frecuentemente concentrado en losprimeros treinta centímetros del piso, raícesy raicillas se imbrican en el horizonte superficial del suelo (capote), compuesto por el material vegetal de sorendido, para dar lugar al ciclo de la nutrición.Los hongos desempeñan un papel fundamental en el reciclaje de los nutrientes en selvas como la amazónica. Descomponen el material orgánico liberando minerales que son reincorporados rápidamente, en un ciclo corto, a la masa viviente. La eficiencia con que se desempeñan en este proceso permitiría ?según algunos autores? un ciclo de transferencia de nutrientes directamente del cap ote (horizonte superficial del suelo) a las raíces.

La flora micológica de la Amazonia es poco conocida, pese a que se trata de un grupo muy abundante en variedades y número de individuos, aspecto que se relaciona, evidentemente, con su función descomponedora.

Los indígenas consumen algunas especies de hongos, como alimento o como alucinágenos.Los hongos desempeñan un papel fundamental en el reciclaje de los nutrientes en selvas como la amazónica. Descomponen el material orgánico liberando minerales que son reincorporados rápidamente, en un ciclo corto, a la masa viviente. La eficiencia con que se desempeñan en este proceso permitiría ?según algunos autores? un ciclo de transferencia de nutrientes directamente del cap ote (horizonte superficial del suelo) a las raíces.

La flora micológica de la Amazonia es poco conocida, pese a que se trata de un grupo muy abundante en variedades y número de individuos, aspecto que se relaciona, evidentemente, con su función descomponedora.

Los indígenas consumen algunas especies de hongos, como alimento o como alucinágenos.Los hongos desempeñan un papel fundamental en el reciclaje de los nutrientes en selvas como la amazónica. Descomponen el material orgánico liberando minerales que son reincorporados rápidamente, en un ciclo corto, a la masa viviente. La eficiencia con que se desempeñan en este proceso permitiría ?según algunos autores? un ciclo de transferencia de nutrientes directamente del cap ote (horizonte superficial del suelo) a las raíces.

La flora micológica de la Amazonia es poco conocida, pese a que se trata de un grupo muy abundante en variedades y número de individuos, aspecto que se relaciona, evidentemente, con su función descomponedora.

Los indígenas consumen algunas especies de hongos, como alimento o como alucinágenos.Ara chIoroptera, especie de las camayas, aras, araras o papagayos Muy apreciadas por su valor ornamental."Arrendajo" (Cacicus cela), gran imitador de los cantos de otras aves."Garrapateo" (Crotophaga major), especie que se alimenta en particular de insectos y ácaros del ganado, de donde deriva su nombre.
"Guacamaya" (Ara ararauna). Del nombre de estas especies deriva la denominación del sitio de Araracuara ( cueva o refugio de las guacamayas).Amazona festiva, "loro" muy apreciado para la cautividad, por su habilidad" para imitarla voz humana.Teleonema filicauda, especie muy llamativa por su colorido y por la curiosa modificación en las porciones terminales de las plumas rectrices de la cola."Faujil" (Notocrax urumutum), de habitos poco conocidos. En la cosmogonía WitotoMuiname se le considera "héroe cultural."Buho" (Puisatrix perspicilliata perspiciliiata)juvenil. Especie muy frecuente en la Amazonia. Predador de vertebrados más pequeños. Al pasar a estado adulto pierde la "máscara" negra."Paujil" "mutum" 0 " Mitú? (Mitu
mitu tuberosa). Es una de las especies
de caza más grandes de la Amazonía.
Anida en los árboles, entre los 4 y 8
metros de altura sobre el suelo. Es una
de las aves que primero desaparecen
en áreas de colonización por efectos
de la deforestación y la caza. Consti
tuyen una especie potencial para do
mesticación."Aguila miquera" (Harpia harpyja). La más _grande y poderosa de las águilas de América. Para alimentarse recurre a la caza de monos, particularmente "!churucos ". Frecuenta principalmente el dosel de la selva."Rey de los gallinazos" Sarcoram
phus papa). La especie más vistosa de
los buitres del Nuevo Mundo. Su deno
mi . naci . ón proviene de la especie de co
rona de carnosidades amarillas que posee en la cabeza. Se alimenta de ca
rrona y de pequeños reptiles y
mamíferos. Vive generalmente solo.“Cigüeña”, “maguarí” o “gabán pionio” (Ciconia maguari). Unica especie de verdaderas cigueñas en América. Es migratoria y anida asociada con otras aves, construyendo su nido en la copa de las palmeras. Sus plumas son muy usadas para la confección de ornamen ? tos.Aparece como protagonista en diversos mitos indígenas.Spizaetus ornatus juvenil. Aguila de mediano tamaño. Predador de pequeños vertebrados. Los adultos ad quíeren una coloración acanelada en el pecho.Lagarto blanco "yacaré" o (Caiman crocodilus). Especie ampliamente difundida en el Amazonas, que puede alcanzar hasta 2.70 metros de longitud. Se alimenta de peces, otros vertebrados y carroña. Su carne es comestible. Su piel ha sido objeto de activo comercio, por lo cual se halla al borde de la extinción en algunas regiones.
Ranas (Dendrobates y PhylIobates) de la familia Dendrobatidae. Producen pocos huevos, relativamente voluminosos, que pueden ser portados en el dorso por las hembras, hasta su eclosión. La secreción cutánea de algunas especies de esta familia, en extremo tóxica, es utilizada para en venenarpun ? tas de fechas o de dardos por tribus Chocó. Existe la tradición de un uso similar, hoy desaparecido, entre indígenas del bajo río Caquetá, en Colombia."Lagartijas" (A m e i va spp.) de hábitos terrestres. Se alimentan fundamentalmente de insectos y aún de pequeños vertebrados, incluyendo otras especies de "lagartijas" de menor tamaño."Lagartijas" (A m e i va spp.) de hábitos terrestres. Se alimentan fundamentalmente de insectos y aún de pequeños vertebrados, incluyendo otras especies de "lagartijas" de menor tamaño."Mojojoy" (larva de Rhynchophorus
palmarum). Crece en los troncos de
palmeras en proceso de descompo
si . ci . ón y es consumida, cruda o frita,
por diversos grupos indígenas y por
muchos colonos. Es un alimento rico
en proteínas y grasas.Larva de mariposaInsecto palo, del orden Phasmidae, y ortóptero de la familia Tétigonidae, ejemplos notables de mimetismo, recurso muy frecuente entre los insectos de la AmazoniaInsecto palo, del orden Phasmidae, y ortóptero de la familia Tétigonidae, ejemplos notables de mimetismo, recurso muy frecuente entre los insectos de la Amazonia"Danta" (Tapirus terrestris) juvenil. El mayor mamífero terrestre silvestre de América de] Sur. De carne muy apreciada. A su grasa se le atribuyen propiedades terapéuticas. Frecuenta las orillas de los ríos y de los salados Es una de las especies que primero desaparecen en zonas de colonización por la presión de la caza que se ejerce sobre ella El pelaje de los Juveniles posee función mimética protectora y lo comienzan a perder hacia los 5 meses de vida."Tigre", "tigre mariposa" o jaguar" (Leo onca) juvenil. Hábil cazador en árboles y zonas pantanosas, donde también pesca. Es el mamífero predador más potente del neotrápico. Se halla casi extinguido en algunas regionespor la presión de la caza. Posee un lugar importante en las cosmogonías indígenas, en algunos casos como emisario de la vida y de los dioses, o relacionado con los principios del bien y del mal. Diversas tribus creen en la metempsicosis de los curacas o chamanes en "tigres"."Capítiara", "chigüiro", “Yulo" o "ronsoco" (Hydrochaeris hydrochaeris hydrochaeris). Es la especie de roedor viviente más grande del mundo Su dieta se compone exclusivamente de hojas, pastos y gramalotes Su carne es muy apetecida y su piel tiene diversos usos Essusceptible de fomento en zoocriaderos. Puede constituir un valioso sucedáneo del ganado, como productor de carne, en áreas marginales."Tigrillo", "macaraya" o "tigrepodenco" (Felis pardalis mitis). Después del Jaguar", es el félido con colorido moteado, de mayor tamaño. Su piel es tal vez la más cotizada de los mamíferos amazónicos, por lo que sus poblaciones han tenido mermas considerables. Se alimenta de pequeños vertebrados y es un cazador muy diestro."Guatín", ñeque? o "cutía" (Dasyprocta fuliginosa). Roedor que habita en madrigueras o pequeñas cavidades entre las raíces de los árboles. Se alimenta fundamentalmente de brotes tiernos, tubérculos de plantas =altres y cultivadas, y frutos. Es un fácilmente domesticable. Su carne es muya preciada.“Angelíto” (Cyclopes didacly1us). La especie más pequeña (1520 cm) del grupo de los osos hormigueros, de andar muy lento sobre los árboles, por lo que se lo confunde con un perezozo. Tiene una larga cola prensily dos grandes garras, que le permiten subir y mantenerse entre la vegetación. Posee una piel clara, sedosa, muy atractiva.Mico de noche o	(Ao
tus sp.). Unicos primates de hábitos
nocturnos en el Nuevo Mundo, rasgo
que se evidencia por el gran tamaño
de sus ojos.Coats o monda? (Ateles paniscus). El mayor mono de América. Sus patas y su cola han logrado un gran desarrollo y son los más especializados en cuanto a hábitos arborícolas.
“Tití pielroja Pichico” o leoncito (Cebuella pygmaea).) El primate más pequeño de América. Se alimenta de mucilago de plantas, horadando las cortezas con sus incisivos inferiores. Se le da caza inmisericorde porque es apreciado como mascota."Maícero caríblanco" o ",m¡co tanque? (Cebus aibifrons). Una de las especies más frecuentes en el alto y medio Amazonas. Omnívoros. Forman manadas de 15 a 30 individuos.Mico volador o "Saki" (Pithecia aequatorialis). Especie recientemente descubierta en la cuenca del río Napo y de las menos conocidas en Colombia, Poseen facciones muy humanoides y son capaces de caminar erguidos en las ramas. Estan cubiertos de pelos largos, especialmente en la cola.

La Amazonia constituye una de las áreas con mayor diversidad de especies de primates en el mundo, situación correlativa con el gran desarrollo de sus selvas. Todas las especies deprimates amazónicos son arborícolas, si bien sólo algunos géneros han desarrollado cola prensilCerbatana  y dardos Makuna, de 105 ríos Apaporis y Piraparaná. Diversos mitos indígenas explican el origen de la cerbatana y del curare y establecen sus tabúes; entre éstos, la prohibición de usar curare contra seres humanos, as¡ sean enemigos.La diversidad de los ecosistemas de la selva y de sus ciclos, así como la calidad y capacidad de respuesta de los suelos, hacen parte del repertorio cognoscitivo del indígena amazónico en todas las etapas de su vida.
Los indígenas amazónicos han aprendido, en procesos milenarios, acerca de las posibilidades de usos del suelo; sobre estos conocimientos han adecuado su manejo del entorno. Un examen detenido de esta vista aérea sobre un sector del río Mirití?Paraná permite precisar, alrededor de las malocas, áreas de huertos y chagras en diferentes fases de producción, así como antiguaszonas cultivadas, ahora en proceso de repoblamiento de las especies de la selva.Bosque en las inmediaciones de Leticia. Algunos investigadores estiman que la población de la flora amazónica puede comprender más de 600 especies diferentes por hectárea. A su vez, ciertos cálculos permiten señalar en alrededor de 100.000 el número total de especies vegetales presentes en la región.Consociación de “mirití” , “canangucha” o (Máuritia flexuosa). Las agrupaciones de esta palmera se dan generalmente sobre suelos inundables.Arroyo del interior de la selva, en sector de afloramien tos rocosos.Zona deforestada con pastizales artificiales, en Araracuara, sobre el río Caquetá. Al fondo se observa un sector de las mesas de Araracuara, con vegetacíón casmoquersofítica.Los indígenas siembran gran cantidad de frutales en el huerto habitacional. Los menoresparticipan frecuentemente en las actividades de recolección. Nótense las técnicas corporales de ascenso utilizadas por este niño Makuria del río Apaporis.Los indígenas siembran gran cantidad de frutales en el huerto habitacional. Los menoresparticipan frecuentemente en las actividades de recolección. Nótense las técnicas corporales de ascenso utilizadas por este niño Makuria del río Apaporis.Frutos de Pupuña (Bactris gasipaes). Esta palmera, hoy ampliamente cultivada en el neotrápico, tuvo su origen en la alta Amazonía. Allí fue objeto de experimentación y de selección desde periodos precolombinos, hasta obtenerse las variedades actuales. Nunca falta en los huertos indigenas.Los Plátanos (Musa sapientum y M. paradisiaca), introducidos en la región desde la Conquista, son parte fundamental en la dieta de las poblaciones amazónicas.El complejo de la diversidad vegetal en la selva no sólo se expresa horizontalmente. es decir, en la cantidad de espe cies por unidad de área; también se manifiesta en su profusión vertical, o sea la que se da desde las copas de los árboles hasta los rizobios y micorrizas asociados a las raíces. En la fotografía se destacan hermosos ejemplares de helechos arborescentes y heliconias, que hacen parte del sotobosque.

 

Mario Mejía Gutiérrez
Profesor de la Universidad Nacional de Colombia.

Algunas consideraciones comparativas

Sólo hay tres fajas de tierra alrededor del mundo en las que la cantidad de lluvia permite producir alimentos en forma natural: una en las latitudes medias del hemisferio norte (Asia, Europa y Estados Unidos); otra en las latitudes medias del hemisferio sur, en Africa y Sudamérica , y una tercera faja que se llama "trópico húmedo" o "zona ecuatorial".

Un poco más de la mitad (56%) de la zona ecuatorial lluviosa se encuentra en Sudamérica y está formada especialmente por la selva amazónica; una quinta parte (18%) se halla sobre Africa; el resto cubre las islas de Oceanía, y es una cuarta parte del total (26%). (Ayensu, 1981).

El trópico húmedo colombiano se extiende sobre más de la mitad del país, y está compuesto por la región del Pacífico, la parte media del valle diel río Magdalena, el piedemonte de los Llanos Orientales y la Amazonia. Se define como Amazonia colombiana, el sector de selva entre los ríos Guaviare y Amazonas, aunque la cuenca del Guaviare desagüe en el Orinoco.

La Amazonia ocupa cerca de 403.000 Km2 del territorio colombiano, que representan el 35.4% de la extensión del país; en 1985, según el censo nacional, la población del área sobrepasaba los 428.000 habitantes, o sea el 1.54% del total empadronado.

En 1979, la región generó el 2% del Producto Interno Bruto del país; poseía el 3% de las carreteras; el 53% de las vías comercialmente navegables; el 12% de las pistas de aterrizaje; el 2% del inventario de vacunos; el 3% de la producción de cerdos; el 1% de la producción de maíz, arroz y plátano; el A de la producción de maderas: el 5% de la producción de pescado; el 40% de la exportación de peces vivos; el 10% de la población indígena (PRO- RADAM,1979).

Geologia

Huguett, Galvis y Ruge, actuando a nombre del instituto de Investigaciones Geológico Mineras, INGEOMINAS, prepararon para el Proyecto Radargramétrico del Amazonas, PRORADAM, (1979) una síntesís de las exploracíones que se llevaron a cabo con motivo del mencionado proyecto entre 1974 y 1978, interpretaciones consignadas además en once planchas temáticas a escala 1:500.000, que cubren 380 mil kilómetros cuadrados, cartografiados utilizando imágenes de radar a escala 1:200.000.

De la mencionada obra se presenta en la página siguiente un cuadro sinóptico de las principales eventos y formaciones geológícas.

Origen y formaciones

Precámbrico.

El basamento de la llanura orienta¡ colombiana está constituido por el denominado Escudo Guayanés, el cual tiene rocas con edades geológicas que varían entre 920 y los 3.400 millones de años. El Precámbrico en Colombia hace parte del borde occidental del Escudo Guayanés, y las rocas más antiguas identificadas hasta hoy en los ríos Guainía, Atabapo y del Río Negro tienen edades radiométricas de 1.850 millones de años. El Escudo Guayanés, como es sabido, cubre también superficies de Venezuela, Brasil y de los países guayaneses.

Diferentes formaciones rocosas indican sucesivos eventos durante el Precámbrico. Los geneis, migmatitas y granitos del Precámbrico afloran en los cortes fluviales (raudales, rápidos, cataratas), en cerros y colinas frecuentemente de aspecto redondeado, y en las serranías.

Se atribuyen al Precámbrico seis formaciones, que en su orden de antigüedad son:

Eras, eventos y formaciones geológicas de la Amazonia colombiana.

Eras Eventos Formaciones
Precámbrico 1. Sedimentación y vulcanismo, seguidos por metamorfismo que parece corresponder al evento trans-amazónico. Complejo Migmatítico de Mitú
2. Neisificación y emplazamientos graníticos de posible edad parguazense. 1.560 - 1450 m.a
3. Metamorfismo y magmatismo granítico del evento Nickeriense Milonitas, gneis y granitos. 1.350 - 1.250 m.a.
4. Fallamientos normales N-S con magmatismo básico. Diques diabásicos 1.200 m.a.
5. Depositación de areniscas, conglomera dos y pelitas, acompañado en la formación Piraparaná porvulcanismo ácido; intrusión de granófiros de composición variable. Formaciones La Pedrera y Roraima. Formaciones Piraparaná Granófiro del Tüereto. 920 m.a.
Paleozoico 6. Sedimentación de areniscas en ambiente costero e intrusión de sienitas nefelínicas. Formación Araracuara. Sienita de San José del Guaviare y del Cerro Cumare.
Mesozoico Desconocido
Cenozoico Terciario: 7. Depositación de arcillas marinas en el sur. 8. Depositación de areniscas y conglomerados continentales. Cuaternario. 9. Depositación de arenas blancas cuarzosas, terrazas y aluviones. Terciario inferior amazónico. Terciario superior amazónico.

Fuente: Proradam, 1979

  • a) El Complejo Migmatítico de Mitú, constituido por rocas cristalinas que han sufrido sucesivamente los eventos de sedimentación, vulcanismo, plutonismo y metamorfismo. Esta formación es dominante al oriente de la Amazonia y la Orinoquia colombianas, cubriendo la cuarta parte de la superficie amazónica nacional, vale decir, la casi totalidad de la Comisaría del Guainía, y el sector oriental de la Comisaría del Vaupés, con afloramientos a lo largo del bajo Apaporis y del conjunto bajo Yarí río Mesay. Son minerales principales del Complejo Mig matítico de Mitú: cuarzo, plagiociasa, feldespato potásico, biotita, anfibol y muscovita.
  • b) La formación La Pedrera, metasedimentaria de rocas detríticas con bajo grado de metamorfismo, aurífera, representada en La Pedrera por los cerros de Yupatí y hacia el norte de dicha localidad por las serranías de Traraira. Esta formación podría datarse en 1.200 millones de años.
  • c) Un conjunto de rocas formado por una secuencia sedimentaria espesa de areniscas que aflora sobre el Complejo Migmatítico (portando depósitos auríferos) en dos líneas principales, ambas dentro de la Comisaría del Guainía: una central, entre el río sana y el río Guainía que compone la Serranía de Naquén, y otra más al oeste, entre el río Isana, el alto río Guainía y el medio río Inírida. Esta unidad se ha correlacionado con la Formación Roraima y se especula que todavía hasta la aparición de esta formación ¡a atmósfera terrestre era reductora.
  • d) Granófiros del Tijereto, pequeñas ventanas que permiten observar rocas intrusivas a través del Terciario, las cuales pueden apreciarse durante el verano, con bajo nivel de aguas, en sólo tres lugares: en el raudal del Tijereto del río Caquetá y Caño El Sol afluente del medio Caquetá; Cerro Ti en el medio Vaupés; y en el bajo Piraparaná afluente del Apaporis.
  • e) La formación Piraparaná, vuIcano sedimentaria, que se extiende como un arco discontinuo entre la localidad de Yaca Yaca en el medio Vaupés, hasta la Quebrada Solarte, afluente del Caquetá, formando los cerros de Golondrinas a lo largo del alto río Piraparaná. Esta formación de color rojizo se caracteriza por su exposición morfológica; es abrupta en su costado oriental y relativamente suave en su costado occidental; también presenta lavas riodacíticas con textura porfirítica con fenocristales teñidos de hematita. Encima de las lavas aparecen depósitos de conglomerados y arenas. Se estima en 920 millones de años la edad de las lavas riodacíticas de la formación Piraparaná y se supone que entonces la atmósfera terrestre era ya oxidante.
  • f) Diques diabásicos, hallados en número de unos quince, orientados norte sur, haciendo intrusión en el Complejo Migmatítico de Mitú, y en la formación La Pedrera. Algunos diques en las formaciones Piraparaná y Tüereto son alcalinos.

Paleozoico.

El Paleozoico está representado por dos formaciones: Araracuara y San José, sedimentaria y extensa la primera e intrusiva y pequeña la segunda.

La formación Araracuara se manifiesta como una serie de mesas que se extienden a través de sedimentos del Terciario superior en dos franjas norte sur. Una, la occidental, es la más amplia y se desplaza discontinuamente desde La Chorrera, en el río Igaraparaná (al sur), pasando por Araracuara (medio Caquetá), formando la Serranía de Chiribi quete entre Araracuara y el bajo Mecaya, afluente del Apaporis, y volviendo a aparecer en los alrededo res de San José del Guaviare. La otra franja, la orienta¡, se manifiesta desde el sur, sobre el río Apaporis, en el fantástico raudal de Jirjirimo, formando luego hacia el norte sucesivamente (atravesando los ríos Vaupés e Inírida) mesetas como la Serranía de La Trampa, Cerro Díamaco, Cerro Circasía, Mesa de Carurú, Cerro Macú, Mesa de La Lindosa, Cerro Moyano, y llegando sobre el río Guaviare frente al río Siare con el Cerro de Coroncora. La formación Araracuara tiene por basamento el Com plejo Migmatítico de Mitú, sobre el que se sedimentó en un ambiente marino somero.

La formación de sienitas nefelínicas de San José del Cuaviare es de naturaleza ígnea y se manifiesta en tres pequeños enclaves: uno, al norte, en San José del Guaviare, haciendo contacto con la formación Araracuara, y los demás, al sur, cubiertos por sedimentos del Terciario; se especula si el Cerro Cumare podría pertenecer a esta formación de sienitas. Se calcula en 445 a 448 millones de años la edad de las sienitas nefelínicas de San José del Guaviare.

En algún momento ocurrió un levantamiento que hizo aflorar los sedimentos de la formación Araracuara.

Mesozoico.

Este período aparece desprovisto de información científica. Figura como"desconocido"

Cenozoico.

Durante el período Cenozoico ocurren los procesos de sedimentación que configuran las diversas formaciones del Terciario y del Cuaternario.

Es de notar el basculamiento existente en la llanura oriental colombiana, en sentido hacia el sur este, por el cual las hoyas hidrográficas de los ríos mayores (fluyendo hacia el este) reciben tributarios principalmente situados sobre la vertiente norte de las grandes cuencas colectoras. El levantamiento de la planicie oriental y su basculamiento podrían estar relacionados con la tectónica formativa de las cordilleras andinas, hechos que se suponen posteriores al Terciario.

Rocas del Terciario Inferior ocupan una cuarta parte de la llanura amazónica situándose hacia el sur de la Amazonia colombiana, desde el piedemonte al sur del río Orteguaza, cubriendo principalmente los interfluvios entre los ríos Caquetá y Putumayo en sus cursos altos, y entre los cursos inferiores de los mismos ríos con proyección hacia el Amazonas, así como algunos sectores menores del bajo Apaporis y de la cuenca del Traraira afluente del mencionado Apaporis. El Terciario Inferior se caracteriza por la depositación marina de arcillas grises y azules.

El Terciario Superior amazónico ocupa prácticamente la mitad de la superficie en la llanura de la Amazonia colombiana, formando una cobertura continua desde el piedemonte al norte del río Orteguaza, sobre el alto y medio Guaviare, el alto y medio Vaupés, la casi totalidad del Apaporis, del Caguán, del Yarí, del alto lgaraparaná, del Caraparaná, del alto Cahuinarí. Es decir se extiende desde el alto y medio Guaviare hasta el medio Putumayo, pasando por el Caquetá medio, cortando en dos el Terciario Inferior en la parte suramazónica colombiana.

Este Terciario Superior, formado por areniscas y conglomerados y en general por sedimentos de origen andino, presenta grandes espesores hacia el piedemonte andino, adelgazándose hacia el oriente. En esta misma forma los suelos derivados del Terciario Superior ofrecen algunas posibilidades de establecimiento de pastizales, en relación directa con su contenido de arcillas en el suelo.

Se especula que el clima de la llanura oriental pudo haber adquirido tendencias secas a fines del Terciario hasta tomar características desérticas hacia el Pleistoceno, con la consecuente formación de dunas cuaternarias hacia el centro y oriente de la llanura, en particular sobre grandes sectores de las áreas basadas en las formaciones Mitú, Araracuara y sus relacionadas.

Pertenecen también al Cuaternario los procesos por los cuales se han formado las terrazas fluviales (por supuesto situadas a lo largo de todos los ríos) y los aluviones (con predominio de los correspondientes a los ríos de origen andino). Tales terrazas y aluviones constituyen sectores relativamente pequeños donde se localizan las posibilidades de habitación humana y de ejercicio de la agricultura.

Perspectivas mineras

Proradam (1979) condensa algunas perspectivas de exploración mineralógica en un mapa sinóptico, que aquí se publica. En general las posibilidades se concentran en las formaciones del Precámbrico sobre las del Paleozoico.

Oro. Fue mineral de primera opción en la empresa de conquista y colonización de la Amazonia por los europeos.

Hacia 1556 Francisco Pérez de Quesada, hermano de Hernán, participó en la "fundación" de Mocoa y Ecija de los Sucumbios con el objeto de explotar con brazos de indio el oro y plata le los ríos del piedemonte del Putumayo.

El desarrollo de esta idea se expresa en la siguiente secuencia, según Pineda Camacho (1981):

Provincia de Mocoa

Años Vecinos españoles Indios encomendados
1582 10 800
1606 10 312
1626 - 1700 2 70 - 75

En sus memorias acerca de la Casa Comercial Elías Reyes y Hermanos (1875 1884), el general Rafael Reyes no se refiere particularmente al oro como recurso explotable en Mocoa. No obstante, Joaquín Rocha, en su viaje al Perú, en 1901, menciona placeres de oro y plata en la región. Tradicionalmente los Inga del piedemonte cordillerano han sido mineros del oro, hasta la actualidad.

Construidos los caminos de Pasto Puerto Asís y Pita lito Florencia con el apresuramiento del conflicto colombo peruano de 1932, se produjo el ingreso de buscadores que abandonaron su actividad hacia 1948.

En 1933 Alfredo White Uribe informa acerca de "grandes yacimientos de oro existentes en el Caquetá", que a la postre no se traducen en un correspondiente desarrollo minero.

El hallazgo de oro salta del piedemonte andino al oriente: en 1983 son trabajados los placeres de El Tigre y Chipital en afluentes del río Guainía. En 1984 se afama la mina de Panapaná en el caño Cuyarí, afluente del Isana; buscadores penetran por La Pedrera hacia la Serranía de Traraira, a la vez que se descubren las, minas de Maimachi, afluente del Guainía, y se establece un estado sicológico de búsqueda regional de oro.

Petróleo. En 1932 Enrique Hubach informa sobre yacimientos de petróleo en el Caquetá y en el Putumayo. Entre 1962 y 1969 la Texas Petroleum Company llevó a cabo exploraciones en el piedemonte del Putumayo, reflejo de los desarrollos que al otro lado de la frontera había realizado ya Ecuador; de allí resultaron la refinería de Crito y el afamado oleoducto trasandino a Tumaco.

Mientras tanto, en el piedemonte del Caquetá, la construcción de la red de carreteras ha ido poniendo paulatinamente en explotación algunos yacimientos de asfalto.

Otros. Cabe mencionar expectativas de explotación de cobre y molibdeno cerca a Mocoa. Se han descubierto carbones en el Trapecio Amazónico. Ca lizas: son explotadas en el valle de Sibundoy. así como algunos yacimientos de oro en el río San Pedro del mismo valle. Carbón mineral. fue utilizado en la fundación de Alvernia a partir de un yacimiento en el camino de herradura de Mocoa a dicha fracasada colonia. Mármol, existe en la vía carreteable Sibundoy Mocoa.

Clima

Paleoclimas

El análisis de imágenes de sensores remotos ha permitido establecer la existencia de extensas regiones de médanos y dunas tanto en los sectores de sabanas inundables a lo largo del río Meta (Tricart, 1974) como en el sector selvático y de cantingas, cercano al río Atabapo (Hugett, 1977).

Estos médanos y dunas se atribuyen a condiciones semidesérticas reinantes en la última glaciación (Würm o Wisconsin, la última de las cuatro del Pleistoceno, en el Cuaternario, y a partir de la cual se iniciaría hace unos doce mil años el Holoceno o Reciente). La glaciación, es decir, la ampliación de la cobertura de hielo polar a latitudes medias, reforzaría causas de alta presión atmosférica que, de una parte, acelerarían la velocidad del sistema de los Alisios, y, de otra, conducirían a dicho complejo a penetrar más profundamente hacia zonas estrictamente ecuatoriales.

En consecuencia, el régimen de lluvias debe haber adquirido un carácter altamente torrencial (mayor que el actual) con resultados incidentes en la formación de los coluvios de los piedemonte cordilleranos y de los aluviones a lo largo de los ríos: la cordillera andina debió erosionarse enérgicamente en aquellas condiciones (más que ahora).

Si la planicie amazónica y orinocense había ya emergido en el Terciario, su evolución biológica debió ser gobernada por las glaciaciones del Cuaternario. Se suponen climas secos, incluso desérticos, durante las glaciaciones, y climas húmedos subsistiendo los espacios interglaciares. Según Ricardi (1984), la secuencia de tales fenómenos ha sido la siguiente en el Pleistoceno:

Denominaciones Miles de años
Giaciación Gunz o Nebraska 100
Interglaciar 170
Glaciación Mindel o Kansas 80
Interglaciar 240
Glaciación Riss o Illinois 100
Interglaciar 90
DGlaciación Würm o Wisconsin 190
Interglaciar actual 12

Durante las épocas glaciares (secas) la vegetación y la fauna fueron restringidas hacia refugios húmedos (drenajes o ríos, enclaves cordilleranos, lagos, pantanos). Durante las temporadas interglaciares (húmedas) los seres vivos pudieron expandirse sobre áreas geográficas amplias, a escala continental (Haffer, 1969).

Este vaivén pudo haber originado la baja diversidad de familias y de géneros y la alta diversidad de especies observables en la actual biota amazónica. Los mecanismos biológicos fueron: especiación durante las restricciones de las etapas secas, hibridación durante las expansiones de las etapas húmedas (Ibid.).

Si el sentido intertropical de circulación aérea (sistema de los Alisios) estuvo vigente durante la última glaciación (como se desprende de la orientación de los médanos y dunas) los refugios de la biota deben haberse localizado a ¡o largo de los drenajes y en enclaves húmedos cordilleranos, en el caso de la vertiente oriental de la Cordillera Oriental en: Campo Hermoso, Norte de Santander; Santa María y Piedra Campana, Boyacá; Manzanares y Caño Hondo, Meta; Florencía, Caquetá; Mocoa, Putumayo, sectores donde actualmente se observan los más altos núcleos de precipitación según Hurtado (1983).

Estudios palinológicos hechos en Guyana (antes Guayana Británica) por Wijmstra y por van der Hammen parecen coincidir también en el señalamiento de alternancias climáticas durante el Cuaternario del norte suramericano.

Estudiando en el alto Río Negro; Guainía, carbón vegetal depositado en el primer metro de suelo, Saldarriaga (1986) ha encontrado que las evidencias de presencia de fuego en los últimos 6.260 años (de origen por lo menos parcialmente humano a través de la agricultura de "corte y quema") muestran ondas de alza y baja que podrían corresponder a las alternancias "menores sugeridas por Wijmstra y Hammen (1966) con respecto a un perfil palinológico hecho en la Laguna de Agua Sucia, al sur de San Martín, Meta.

Noción indígena del tiempo

La investigación antropológica ha venido poniendo en evidencia que las culturas indígenas de la llanura oriental, amazónica y orinocense, crearon conocimientos astronómicos y ecológicos que les permitían orientarse a través del transcurso anual del tiempo, manejando la periodicidad de aprovechamiento de los recursos naturales.

Los Guarequena (del río San Miguel, afluente del Guainía en territorio venezolano, clima básicamente amazónico) dividen el tiempo anual en dos estaciones: Kanúi yapi . o período de tendencia seca que ocupa de agosto a marzo; y uniwini, época de tendencia de mayores lluvias, entre abril y julio. La entrada del invierno se denomina kulikua (troja rectangular del fogón) y es señalada por la aparición en el firmamento (mayo) de la constelación del mismo nombre (la Osa Mayor); es la época de la ríbazón de los peces, en especial los carácidos (bocachicos). Se presentan en pleno verano dos crecientes acuáticas: malíyami en diciembre, bajo la constelación de la Garza (Osa Menor), y otra en enero febrero, dalíwa, bajo la constelación de Cachicamo (el Dragón). El friage (hacia junio) se explica por el mito de áparo, un espíritu viajero que por esa época recorre los ríos enterrando artesanías de uso en la cotidianeidad, pero de fabricación particular (González, 1980).

El autor fue instruido por Puinave de Caño Bocón (afluente del río Inírida) acerca de la manera de situarse en el transcurso anual del tiempo por la posición de ñañafl (tal vez Pléyades) y de KuríkuIa (Orión); la posición cenital de ésta al anochecer indica la época de quema de los conucos y la proximidad de las lluvias.

Los Barasana del Vaupés colombiano, según HughJones? (1979), regulan los ritos que celebran en sus malocas (rodeadas del huerto de árboles frutales) de acuerdo con el desplazamiento de nyokoaro, constelación de Anaconda (las Pléyades). En noviembre, cuando el guamo (Inga) madura y cuando se realiza el rito preliminar (al de Yuruparí) de la casa de las frutas, las Pléyades empiezan a aparecer en el horizonte orienta¡ al anochecer (las observaciones astronómicas se hacen en este momento, principalmente). En abril, cuando el guamo (Inga) vuelve a madurar, las Pléyades se hallan en el horizonte occidental al atardecer. Los Barasana dicen que el rito He (Yuruparí) se puede llevar a cabo cuando madura el pupuña o chontaduro (Guilielma) (febrero a marzo), cuando el umarí (Poraqueiba) madura (febrero a abril) y cuando madura el guamo (Inga) (febrero a abril): ellos dicen también que todo ésto ocurre exactamente antes de nyokoaro hue (las lluvias de las Pléyades) es decir, a la iniciación del principal período lluvioso del año.

Según Civrieux (1974), los Makiritare del alto Orinoco (clima fundamentalmente amazónico) conocen el transcurso anual del tiempo por el desplazamiento de Ud1ahá (las Pléyades): en diciembre la puesta de Ud1ahá, al occidente, antes de amanecer, indica la caracterización de la época seca; en junio, la salida matutina de Ud1ahá en el horizonte de oriente señala la presencia del pleno de la tendencia lluviosa del año.

Ortiz (1984) ha encontrado que en los calendarios astronómico y fenológico Arawak (Achaguas, Piapoko) y Guahibo (Sicuanis) de los Llanos Orienles de Colombia, las Pléyadesjuegan el papel indicador más importante. Halla este investigador similitudes entre la astronomía Inca y la del Llano, resaltando que en ambos casos la posición de las constelaciones indica el tiempo de reproducción de las especies: tal el caso de la Cruz del Sur con respecto a la postura de la tortuga Charapa, animal éste que fue fundamental en la alimentación protéica de los grupos de la Amazonia y de la Orinoquia.

Los Eduria o Taiwano del Piraparaná (afluente del bajo Apaporis), según Correa (1979), interpretan el ciclo ecológico con referencia a un ciclo estelar vinculado a pasajes míticos. El año comienza con el primer período pluvial y termina con la gran tendencia seca; y a través del tiempo se vigila la posición y transcurso de una serie de estrellas, entre las que parecen sobresalir, en la primera aproximación del investigador: laya¡ (tal vez parte inferior de Escorpión), que preside la principal tendencia seca de fines y principios de año, cuando se llevan a cabo las derribas de monte y su quema; Nyokoaro (las Pléyades) que presiden la época lluviosa; Sioruhu (probablemente Orión), que indica la transición entre el período pluvial y la temporada seca, frecuentemente denominada "salida o retiro de aguas".

La descripción que hace Bourgue (1978), del transcurso anual del tiempo sobre el territorio de los Kabiyarí en el Cananarí, afluente del bajo Apaporis, hace relación principal a la ciclicidad de apropiación de los recursos del entorno.

Los Andoke del caño Anduche, afluente del río Caquetá medio en las cercanías de Araracuara, localizan el transcurso del tiempo mediante temporadas o "soles" que reciben denominaciones ecológicas.

De acuerdo con Casanova (1975), los Secoya, en territorio peruano limítrofe con Colombia al sur de Puerto Leguízamo, reconocen el desarrollo del ciclo anual por Las Tres Marías, Suntekaá, estrellas que si son vistas por las noches en posición orienta¡, indican el tiempo de tala para el cultivo. Además conocen también el desplazamiento de Uceó, las Pléyades. Las diversas temporadas del ciclo anual se denominan" "lunas", "tiempo", "mermas".

El clima de la Amazonia colombiana

En el caso particular de la Amazonia colombiana, el clima está determinado por tres sistemas de circulación atmosférica: intertropical, regional, local.

Circulación intertropical

La llanura oriental colombiana (Orinoquia Amazonia) define el transcurso anual del tiempo fundamentalmente por el desplazamiento de la Zona Intertropical de Convergencia (ZITC), faja ecuatorial donde convergen los dos sistemas zonales de circulación aérea tropical comúnmente conocidos como Alisios del NE y Alisios del SE, los Irade winds" o vientos del comercio, generados en las zonas subtropicales de alta presión del Océano Atlántico.

La ZITC, como faja de baja presión, se desplaza a través del continente y del año entre las latitudes 5OS y 150N, siguiendo el movimiento aparente del sol entre los dos trópicos terrestres (el sol es cenital sobre el Trópico de Cáncer en junio 21 y sobre el de Capricornio en diciembre 22). La presencia de la ZITC significa tiempo lluvioso.

Los Alisios del NE que afectan la llanura oriental colombiana, tienen su origen primario en la gigantesca área permanente de alta presión subtropical norteña del Océano Atlántico, alrededor de las islas Azores. Este sistema alcanza su máxima extensión hacia el sur a fines y principios de año, cuando el sol se encuentra en su máxima posición sur, o sea, hacia el Trópico de Capricornio. Los Alisios del NE son entonces dominantes en superficie sobre la llanura oriental colombiana, y portadores de las condiciones regionales de tendencia seca; la intensidad de estos vientos es tal que pueden utilizarse en navegación a vela en la Orinoquia (venciendo incluso la corriente de los ríos) desde el Océano Atlántico hasta la Cordillera Oriental.

Los Alisios del SE que afectan la llanura oriental colombiana tienen su origen primario en la enorme área permanente de alta presión del Atlántico subtropical sureño, alrededor de la isla Tristán da Cunha. Este sistema alcanzaría su máxima penetración superficial hacia el norte a mediados de año (cuando el sol se halla en su máxima posición norte, o sea, hacia el Trópico de Cáncer) y causaría el veranillo de agosto en la Orinoquia (situada al norte del ecuador climático) y el verano de mitad de año en el Trapecio Amazónico (Leticia), situado al sur del ecuador climático. Pita (1959) afirma la dominancia de surestes en el período junio agosto.

Oestes superficiales débiles son fácilmente ¡dentificables durante las épocas pluviales. Fletcher (1950), cree que tales tendencias son inherentes a la parte central de la ZITC. Trewartha, Robinson y Hammond (1967) dicen: "Sobre extensas longitudes que incluyen gran parte del sector ecuatorial de Africa, Océano Indico, Pacífico Occidental y Occidente de Sudamérica prevalecen vientos del oeste. Estos alcanzan su óptimo desarrollo durante el verano (sol cenital) de cada hemisferio..."Para estos autores, los Alisios son dominantes sobre el resto de los sectores ecuatoriales del mundo, alternando con zonas y épocas de calma.

La llanura oriental colombiana recibe influencia superficial de masas aéreas que rebasan los límites subtropicales. Es el caso del friage. Entre junio y agosto ocurre el arú ó aflú (términos usados en el Vaupés) o friage (denominación brasileña), consistente en la introducción de aire frío (de origen austral y probablemente antártico) que causa grandes descensos de temperatura: a 80C en 1960 y a 100C en 1968 en Villavicencio (OEA, 1973). Este frente polar, al penetrar en áreas tropicales causa nieblas y aumento de la precipitación . El fenómeno es letal para peces confinados en capas de agua de poco espesor, y aún para animales y personas débiles (se trata del mismo evento que causa las heladas de la zona cafetera del sur brasileño).

Ecuador climático

En la figura 2 se muestra un corte de la Llanura Orienta¡ colombiana, desde Leticia, a 4ºS, hasta Arauca, a 7ºN, sobre el meridiano 70ºW. En él se observa que aproximadamente alrededor del grado 2 Sur ocurre la diferenciación de condiciones de ambos hemisferios.

Hurtado (1983) localiza hacia 1ºS las menores variaciones multianuales de la precipitación (4% aproximadamente).

Las regiones pluviales de Puyo, Ecuador, a 1º35’ S, y de Puerto Arturo, Bergerie y Corbata, Perú, (margen derecha del río Putumayo) permiten deducir la posición del ecuador climático con relación a la Amazonia colombiana, la cual, en consecuencia se halla en su casi totalidad bajo condiciones climáticas de trópico de hemisferio norte.

A partir del ecuador climático, se diferencian dos comportamientos regionales:

a) Al norte de 10 6 20S, el año se presenta de la siguiente manera:

  • Tendencia seca: noviembre a febrero.
  • Mes más seco: febrero.
  • Paso de tendencia seca a húmeda: marzo.
  • Tendencia lluviosa: abril a julio.
  • Mes más lluvíoso:julio.
  • Paso de tendencia lluviosa a seca, o "salida de aguas : agosto a octubre.

Así, las chagras o campos de cultivo de yuca se derriban hacia noviembre, se queman en febrero y se siembran en marzo.

b) Al sur de 1º ó 2ºS las lluvias se presentan durante el año con las tendencias siguientes: -Meses más lluviosos: enero a abril.

  • Paso de la tendencia lluviosa a la "seca":mayo a junio.
  • Tendencia seca: julio, agosto.
  • Meses normales: septiembre, octubre.
  • Paso a la tendencia lluviosa: noviembre, diciembre.

De modo que, según esto, en el Trapecio Amazónico, Comisaría del Amazonas, las chagras se derriban hacia julio, se queman en octubre y se siembran en noviembre.

Matsui et al. (1983), estudiando la composición isotópica de las lluvias y del vapor de agua en Belém y Manaos, con las condiciones climáticas de la Amazonia oriental, trópico sur, han encontrado que:

  • En el período junio septiembre se manifiestan las menores variaciones isotópicas en la composición tanto de la lluvia como del vapor de agua: fluctuaciones menores del uno por mil alrededor del promedio: es en este período de tendencia seca, cuando funciona mejor el "modelo regional climático (así: Salati et al., 1979), consistente en una tendencia zonal de circulación aérea del Atlántico hacia los Andes.
  • En el período octubre noviembre se manifiestan las mayores variaciones climáticas: se supone que el modelo de circulación (del este hacia el oeste) es interferido por frentes polares australes.
  • El período enero abril, de tendencia lluviosa en el trópico sur (que ocasionalmente se extiende de diciembre a mayo), está asociado con la posición de la ZITC y obedece al desplazamiento del aire en el sentido este oeste, a través de la llanura amazónica. Dicho aire se origina en el Océano Atlántico.

A pesar de la isotermia de la cuenca y de la ausencia de sistemas frontales nítidos, muchos episodios pluviales están relacionados con eventos impuestos desde fuera: únicamente el período de mayor tendencia lluviosa está predominantemente influido por procesos al interior de la cuenca (evapotranspiración por la selva, principalmente).

Presumiblemente, sería en este período de mayor precipitación cuando el comportamiento pluvial recibiría las principales influencias por un programa de tala de la selva. Catástrofes incendiarias que han tenido lugar en Colombia indican que la tala puede agudizar la fragilidad climática de la época de tendencia seca.

Circulación regional

Las figuras 3 y 4 se inspiran en la teoría de circulación atmosférica propuesta en 1942 por los brasileños Adalberto Serra y Leandro Ratisbonna: ellas no sólo esquematizan el funcionamiento del sistema primario, sino también el del sistema de grandes masas regionales.

El clima orinocense es influido por la Masa Ecuatorial del Norte, MEN, y por la Masa Ecuatorial Continental, MEC. La transición entre selva amazónica y sabana orinocense es subsidiada por la MEC. La Amazonia occidental es definida climáticamente por el comportamiento de la MEC.

La MEN, básicamente, es una fracción de los Alisios del NE, y ha sido desecada a su paso por la zona desértica que atraviesa el atlántico desde el Sahara hacia el norte de México, condición seca que es proyectada incluso sobre las costas venezolanas, las Antillas Menores y la costa atlántica colombiana. Como ya se dijo antes acerca de los Alisios del NE, es la MEN portadora de características de tiempo seco y viento intenso sobre la Orinoquia. Los 11 chorros" de aire de la MEN barren la llanura del Caribe y la Orinoquia (de noviembre a marzo superficialmente) pasando luego hacia el Pacífico (Saco de Panamá) por encima del sistema andino colombiano. La MEN producirá altas precipitaciones cuando se vea "obligada" a ascender contra las faldas cordilleranas de Centroamérica, de las sierras y serranías del norte de Colombia, y, por supuesto, del flanco oriental de la Cordillera Oriental colombiana y de los Andes venezolanos. La circulación de la MEN aparecerá en tales flancos cordilleranos incorporada a la circulación valle montaña. Se entienden las condiciones relativamente secas de la MEN a su llegada al continente si se tiene en cuenta que en el Estado Anzoátegui (bajo Orinoco) la precipitación es del orden de 700 a 1.200 milímetros anuales (Civrieux, 1974). La penetración superficial de la MEN en el sector amazónico colombiano (a fines y principios de año) le comunica a la región condiciones de tendencia seca, es decir la MEN origina el llamado "verano" de la Amazonia al norte del ecuador climático.

La Masa Ecuatorial Atlántica MEA, es una fracción de los Alisios del SE, y también ella se desplaza a través del área desértica que se proyecta desde el sur de áfrica hacia el nordeste brasileño. La MEA se recarga de humedad al ponerse en contacto con el Océano Atlántico en su parte estrictamente ecuatorial, frente a la Amazonia. Así, la MEA es causante de muy altas precipitaciones sobre las costas guayanesas. La MEA se transforma en MEC al recibir los aportes evapotranspirativos de la selva amazónica. Nova et al. (1976), calculan que el 61.8% del balance hídrico amazónico corresponde a la evapotranspiración por las plantas. Según Salati et al. (1979), probablemente un 50% de las precipitaciones amazónicas son debidas al mecanismo de recirculación de vapor de agua dentro de la región misma. Como se düo antes, la posición norteña del sol a mitad de año (y de la ZITC, por lo tanto) permiten la penetración de la M EC superficialmente sobre la llanura orinocense portando condiciones de alta pluviosidad, que son, además, reforzadas por el Arú.

Salati et al. (1979), citados por Leopoldo et al. (1982), sugieren que el 44% de la humedad advectiva (advección: transferencia horizontal) deja la cuenca amazónica en forma de vapor, constituyéndose en fuente de subsidio para regiones tanto al norte (Orinoquia) como al sur (Chaco y Planalto) y hacia el oeste (Andes). El resto del vapor de agua advectivo es reciclado al interior de la propia cuenca con una eficiencia del 18.2%, es decir, dentro de un tiempo del orden de 5.5 días, cifras que resultan ser respectivamente de 12% y 8 días a nivel de todo el globo (Marques, et al., 1979). Estos mismos autores señalan que, de modo general, la mayor concentración de vapor de agua sobre la llanura se da entre Manaos e Iquitos, alcanzando un valor promedio de 35 mm de potencia] de precipitación disponible diariamente, cifra que a nivel general de todo el planeta es de 28 mm.

De acuerdo con Nimer (1979), las grandes masas atmosféricas regionales son estables, es decir, poseen características meteorológicas suficientemente típicas, y por lo tanto no se mezclan fácilmente.

Circulación local o valle montaña

Este tipo de circulación funciona en la llanura orienta¡, entre los sistemas orográficos andino y guayanés; es causado por el proceso de convección en el ciclo diario. Durante el día el aire del fondo de la llanura, al calentarse, se desplaza convectivamente; el fenómeno se visualiza con la formación de nieblas sobre la superficie, en la madrugada, y un posterior desarrollo de cúmulos al interior de la llanura, pero muy especialmente sobre los flancos cordilleranos: obviamente los cúmulos evolucionan a nimbus durante el transcurso del día. En la noche, el aire de las cimas cordilleranas, más frío, desciende por gravedad, superficialmente, por los flancos andinos y guayaneses hacia el fondo de la llanura, notándose particularmente este flujo en los piedemonte cordilleranos.

La MEC, al actuar en superficie a través del ciclo solar diario, se incorpora al sistema local de circulación valle montaña y así resulta reforzando la capacidad de precipitación del piedemonte cordillerano y de las primeras estribaciones andinas y del sistema guayanés.

Hurtado (1983) destaca la formación orográfica de núcleos de la más abundante precipitación: más de 4.000 milímetros anuales, en el flanco oriental de la Cordillera Orienta¡ en: Campo Hermoso, Norte de Santander; Santa María y Piedra Campana, Boyacá; Manzanares y Caño Hondo, Meta; Florencia, Caquetá; Mocoa, Putumayo.

El vapor de agua transportado por la MEN y en especial por la MEC es trasmontado sobre la Cordíllera Oriental hacia el oeste, subsidiando no sólo el flanco occidental de la Cordillera Oriental sino también el flanco oriental de la Cordillera Central, determinando el carácter pluvial del valle del Magdalena (seco cuando éste es profundo y estrecho alto Magdalena , y húmedo cuando es amplio Magdalena medio ).

Así, Pita (1959) afirma que el comportamiento de la precipitación a través del año obedece al régimen orinocense no sólo en el flanco oriental de la Cordillera Oriental, frente a los Llanos, sino incluso en algunas cimas de ésta (Laguna de Chisacá, por ejemplo).

El autor cree que el sector Nima Paletará de la cima de la Cordillera Central estaría particularmente expuesto a la MEC puesto que en tales zonas no ocurre la tendencia seca que es de esperarse a mediados de año. Antes bien, alrededor de julio ocurre allí la temporada de máximas lluvias.

Meteorología

La información meteorológica disponible sobre la Amazonia colombiana es escasa. Vila (1945) anota cinco plazas. Schmidt (1952) trae datos pluviales acerca de cuatro sitios. El autor (1976) recoge las cifras existentes entre 1930 y 1958 sobre seis lugares. Flórez, Vargas y Montañez (1976) aportan pluviometría de treinta lugares, de éstos apenas cuatro al oriente del piedemonte cordillerano. PRORADAM (1979) relaciona veinticinco puntos pluviométricos (cuatro orinocenses, seis de la zona limítrofe brasileña, siete de la peruana y siete estrictamente de la llanura Amazónica colombiana). Eslava (1976) acopia cifras sobre siete sitios entre 1964 y 1974. El autor ha recogido datos sobre Leticia, La Pedrera y Miritiparaná en 1978, Mitú y San José del Guaviare en 1980, San Carlos de Rionegro en 1978, Puerto Inírida en 1979, 1980 y 1986 y el píedemonte putumayense en 1981.

Radiación solar

En meteorología ecuatorial los dos elementos fundamentales son la precipitación y la radiación solar, de acuerdo con la teoría establecida por Hans Trojer, basado en sus investigaciones en Colombia, Costa Rica y Oceanía. La medida de radiación de más extenso uso en meteorología colombiana ha sido la duración del brillo solar. El HIMAT en 1986 apenas disponía de series cortas de brillo solar (nueve años en el caso máximo), frecuentemente fraccionarias, sobre seis sitios del piedemonte andino (La Mono, San Vicente, Florencia urbano, Florencia aeropuerto, Maguaré y Villagarzón) y sobre seis sitios de la llanura (Puerto Leguízamo, La Tagua, Araracuara, Bocas del Ariari, Puerto Inírida, Letícia). En general los pocos datos meteorológicos disponibles deben utilizarse con cierta dosis de escepticismo.

Ribeiro (1982) lo mismo que Villa Nova y Salati (1977), estudiando la radiación solar en Manaos (condiciones climáticas de trópico del hemisferio sur) calculan para el período agosto/77 a marzo/79 en 373 cal /Cm2 /día el promedio anual, oscilando entre extremos absolutos, de 727 y 67. Los máximos valores medios mensuales corresponden, a septiembre y octubre/78 con (486 y 499 cal/Cm2/ día respectivamente (coincidiendo con los mínimos de precipitación). Los menores valores medios mensuales, correlativamente, ocurren en diciembre y febrero/78, con 267 y 277 cal /Cm2 /día respectivamente (coincidiendo lógicamente, por las condiciones de trópico del hemisferio sur, con máximos de precipitación).

La región amazónica, dada su posición ecuatorial, cuenta con un alto potencial de recepción de energía solar que es drásticamente interferida por los sistemas colectivos locales, asociados al régimen de precipitación, en tal forma que, como resultado final, se determinan totales anuales menores que los observados en altas y medias latitudes.

Las consecuencias de esta condición con respecto a modelos de uso de la tierra basados en cultivos heliófilos (pastos, maíz, caña, arroz ... ) son obvias, si se piensa en términos competitivos con las latitudes medias y tropicales. Y, a la vez, hay aquí un indicativo hacia el trabajo con especies nativas, con cultivos a la sombra, y en especial para entender la selva como un sistema productivo ella misma.

El cuadro 1 es consecuente con la teoría de circulación atmosférica expuesta anteriormente. La 1. zona norte" funciona en condiciones climáticas de tropico de hemisferio norte (la duración del brillo solar aumenta de sur a norte y es máxima entre octubre y marzo). La "zona central" funciona en cercanas condiciones de ecuador climático, es decir, que allí la duración del brillo solar alcanza menores valores anuales. La "zona sur" funciona en condiciones climáticas de trópico de hemisferio sur, o sea, que en ella la duración del brillo solar aumenta hacia el sur y alcanza los menores valores entre octubre y marzo.

Precipitación piluvial

Este fenómeno meteorológico ocurre en sentido inverso al del brillo solar en el transcurso anual del tiempo: hay unidad de contrarios entre precipitación y brillo solar, hablando en términos dialécticos.

Por supuesto, la precipitación es consecuente con los sistemas de circulación atmosférica. Así, )os valores de precipitación son máximos en el borde costero con el Océano Atlántico; decrecen hacia el interior inmediato de la llanura; alcanzan nuevamente máximos sobre las escarpas andinas. Algunas cifras explicativas al respecto, siguiendo un eje burdamente paralelo a la línea ecuatorial, son:

Localidades Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic Anual
Zona Norte
1.Puerto Inírida (1979-84) 5.8 6.8 5.4 4.0 4.1 3.2 4.6 5.1 5.0 5.4 5.8 6.4 5.1
2.San José del Guaviare - Bocas de Ariari (1968-75) 6.0 6.0 4.5 3.6 3.4 3.0 3.2 4.1 4.6 4.8 4.5 4.9 4.4
3.San Vicente del Caguán (1963 y 1970-84) 6.7 4.6 4.5 3.3 4.1 3.7 4.2 4.4 4.8 5.50 5.5 5.2 4.7
4.Valparaíso (1969-76) 4.8 3.4 3.1 3.1 3.3 3.3 3.2 3.8 4.0 5.3 5.5 5.1 4.0
Zona Central
5.Villa Garzón (1971-72-75) 3.4 2.9 2.7 2.8 3.4 2.4 3.1 3.5 2.8 4.5 4.6 4.2 3.4
6.Puerto Leguízamo (1981-83) 6.4 4.2 4.5 3.4 3.5 4.0 3.8 4.2 4.3 4.9 5.2 4.5 4.4
Araracuara(1980-81-84) 4.0 5.6 4.5 2.8 3.2 3.0 4.9 4.6 4.4 4.5 4.5 4.1 4.2
Zona sur
8.Leticia (12 años aproximadamente) 4.7 5.0 4.4 4.9 5.1 5.9 6.3 6.6 6.2 5.8 5.4 4.6 5.4

Fuentes: 1,3,6 y 7. HIMAT; 2. Mejía, 1980d; 4 y 5. SCMH; 8. HIMAT, Calendario 1986.

Localidad Precipitación anual aproximada (mm)
Territorio de Amapá 4.000
Belém 2.500
Manaos 1.800
Leticia 2.900
Iquitos 2.600
Puyo (Andes ecuatorianos) 4.300

En el desarrollo de la precipitación de acuerdo con el perfil vertical de la atmósfera, es decir, mediante el proceso de convección o de circulación local, parece ser que la condensación del vapor de agua atmosférico ocurre principalmente dentro de los primeros dos mil metros de altitud. Lo anterior ha sido establecido por Marques et al. (1979), mediante trabajos de radiosonda en un área cuadrilátera que tendría por vértices Bogotá y Lima al occidente, y Belém y Brasilia al oriente. Agregan los citados investigadores que arriba de los quinientos milibares de altitud (5.560 metros) tienden a ser nulos los valores de humedad específica. La escarpa andina corrobora el postulado anterior, de acuerdo con las siguientes cifras correspondientes a la cuenca superior del río Putumayo:

Localidad Altitud (msnm) Precipitación anual (mm)
Puerto Asís 350 4.000
Villagarzón 480 4.500
Mocoa 700 4.300
El Pepino 980 4.800
Zona de la más alta precipitación
Buenos Aires 2.250 2.300
Chalet Guamués 2.743 1.400

Las cifras meteorológicas señalan la ocurrencia de eventos pluviales con más de 50 milímetros con gran frecuencia en cualquier lugar de la Amazonia colombiana; no son raros los días con más de 100 milímetros; y son posibles cifras de más de 200 milímetros y hasta de 300 en veinticuatro horas: Estos son algunos ejemplos:

Localidad Fecha Milímetros
Araracuara Oct. 27 1980 212.0
Sept. 13 1980 122.0
Sept. 16 1980 113.0
Oct. 1981 132.0
Oct. 1981 113.0
Oct. 1981 144.0
Nov. 15 1981 123.4
Nov. 29 1981 138.0
Valparaiso Jun. 1972 181.5
Leticia Dic. 1981 295.2
Oct. 1970 170.0
La Mono Nov. 1972 145.0
Puerto Asís Nov. 1976 155.0
Ag. 1970 232.0
Florencia Jul. 1980 208.0
Abr. 1977 251.6
Villagarzón Jun. 1974 153.2
Ag. 1982 147.0
Jun. 1971 135.0
Jun. 1970 128.5
Mayo 1966 116.8

Un registro de ICEL SCMH asigna 1198.0 mm. al total del mes de abril de 1960 en Mocoa, Putumayo, o sea un promedio diario de cuarenta milímetros.

Estos ejemplos señalan la a)ta peligrosidad de los modelos de cultivos limpios para el uso de la tierra en la Amazonia colombiana. La selva misma, como estructura productiva, y algunos cultivos multiestrata, siguen siendo indicados como una acomodación a los limitantes climáticos, en especial a la violencia pluvial.

Los cuadros 2 y 3 señalan el transcurso anual del tiempo en términos de precipitación (milímetros y días respectivamente).

Como en el caso del brillo solar, se observa que el sector de transición entre la Amazonia y la Orinoquia obedece básicamente a condiciones climáticas de trópico del hemisferio norte. La zona central de la Amazonia colombiana opera con influencia del ecuador climático cercano, recibiendo a la vez, los efectos constantes de la zona norte limítrofe, fácilmente identificables en especial a fines y principios de año (máxima penetración de la MEN en territorio colombiano). La zona sur de la Amazonia colombiana se comporta con condiciones climáticas de trópico del hemisferio sur, con influencias de la faja ocupada por el cercano ecuador climático; pero en este caso la MEC imprime su carácter particularmente húmedo.

Colombia. Amazonia. Transcurso anual del tiempo en términos de precipitación, expresada en milímetros.

Localidad Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ag Sep Oct Nov Dic Total
Zona Norte
1.Puerto Inírida (1973-84) 53 73 119 248 376 421 465 326 305 215 188 123 2.912
2.San José del Guaviare - Bocas de Ariari (1968-75) 73 56 88 258 304 272 432 244 217 269 226 83 2.522
3.San Vicente del Caguán (1970-83) 57 105 203 317 330 336 269 210 185 223 147 98 2.480
Zona Central
4.Mitú (1952-74. Diversos) 224 175 281 351 406 343 455 334 294 298 238 214 3.613
5.Villa Garzón (1971-72-75) 499 344 407 347 693 563 492 533 437 407 312 361 5.393*
6.Puerto Leguízamo (1978-83) 128 167 207 305 362 379 339 261 268 262 205 192 3.075
7.Araracuara(1979-84) 87 175 269 243 387 433 440 228 443 387 323 248 3.652
Zona sur
8.Leticia (12 años aproximadamente) 356 284 365 288 265 234 176 162 256 296 290 232 3.204

Colombia. Amazonia. Transcurso anual del tiempo en términos de precipitación, expresada en milímetros.

Localidad Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ag Sep Oct Nov Dic Total
Zona Norte
1.Puerto Inírida (1973-84) 53 73 119 248 376 421 465 326 305 215 188 123 2.912
2.San José del Guaviare - Bocas de Ariari (1968-75) 73 56 88 258 304 272 432 244 217 269 226 83 2.522
3.San Vicente del Caguán (1970-83) 57 105 203 317 330 336 269 210 185 223 147 98 2.480
Zona Central
4.Mitú (1952-74. Diversos) 224 175 281 351 406 343 455 334 294 298 238 214 3.613
5.Villa Garzón (1971-72-75) 499 344 407 347 693 563 492 533 437 407 312 361 5.393*
6.Puerto Leguízamo (1978-83) 128 167 207 305 362 379 339 261 268 262 205 192 3.075
7.Araracuara(1979-84) 87 175 269 243 387 433 440 228 443 387 323 248 3.652
Zona sur
8.Leticia (12 años aproximadamente) 356 284 365 288 265 234 176 162 256 296 290 232 3.204

Fuentes: 1. Mejía (1980b) e HIMAT; 2,4 y 5. Mejía 1980d, 1980c y 1981; 3,6 y 7. HIMAT, Calendario 1986.
*Efecto de localización en el piedemonte de la Cordillera Oriental.

Colombia. Amazonia. Transcurso anual del tiempo en términos de precipitación, expresada en días de lluvia.

Localidad Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ag Sep Oct Nov Dic Total
Zona Norte
1.Puerto Inírida (1973-84) 10 7 12 18 23 24 24 24 21 18 19 15 215
2.San José del Guaviare - Bocas de Ariari (1968-75) 9 6 13 20 24 24 25 22 20 21 20 12 216
Zona Central
3. Mitú. Años diversos 10 9 15 20 19 18 21 14 13 14 12 12 172
4. Araracuara(1979-84) 10 12 17 23 18 19 18 17 18 17 16 18 203
Zona sur
5.Leticia (12 años aproximadamente) 21 16 17 16 16 16 13 12 15 15 14 16 187

Fuentes: 1. Mejía (1980b) e HIMAT; 2 y 3. Mejía 1980d y 1980c; 4. Autor,5. HIMAT, Calendario 1986.

Relación precipitación / brillo solar

De acuerdo con la teoría establecida por Hans Trojer, es ésta la relación fundamental en meteorología ecuatorial. Consecuentemente, hemos desarrollado (1982 1983) un método de calificación del transcurso del tiempo con fines de uso de la tierra, aplicable a períodos mensuales, y aún semanales, a partir de la relación precipitación brillo solar. Según dicho método, la Amazonia colombiana, con cocientes anuales P/B cercanos, y frecuentemente superior, a 1.6, sólo es susceptible de un uso agropecuario limitado, prudente, circunscrito a estrategias como las siguientes:

  • Pendientes menores de 10%: agricultura itinerante de cultivos limpios, buscando una base local de subsistencia.
  • Pendientes menores de 20% potreros arborizados; concepto relacionado con lo que la FAO ha llamado" pastoreo en los montes".
  • Pendientes menores de 30% cultivos multiestrata, incluidos bosques comerciales.
  • Pendientes menores de 60% explotación selectiva de la selva.
  • Pendientes mayores de 60% conservación intransigente de la selva, con su vegetación, aguas y fauna.

Frecuentemente se presentan en la Amazonia regiones con cociente P/B de alrededor de 3.2 y aún superior. En esta situación, se sugiere la sola explotación del recurso acuático, dentro de una estrategia general de uso de la tierra circunscrita a servir principalmente dicho objetivo. En realidad la Amazonia es un continente acuático, y en particular la Amazonia colombiana.

En el cuadro 4 se ilustran algunos calificativos a lugares amazónicos colombianos dentro del sistema de clasificación por cocientes P/B en períodos mensuales. El transcurso anual del tiempo aparece reflejado con toda claridad para cada localidad.

En ocasiones, en el piedemonte andino se alcanzan valores de cociente P/B mayores que en la llanura: Villagarzón, con su carácter general pluvial, constituye ejemplo representativo, recordando la naturaleza del clima del litoral Pacífico colombiano:

Cocientes PB mensuales en Villagarzón (piedemonte)

Meses PB Calificativo Meses PB Calificativo
Enero 4.7 Pluvial Julio 5.2 Pluvial
Febrero 4.2 Pluvial Agosto 4.9 Pluvial
Marzo 4.8 Pluvial Septiembre 5.1 Pluvial
Abril 4.1 Pluvial Octubre 2.9 Muy húmedo
Mayo 6.6 Saturado Noviembre 2.9 Muy húmedo
Junio 7.8 Saturado Diciembre 2.8 Muy húmedo

Fuente: Scmh.

Colombia. Amazonia. Calificativos de algunos lugares según la clasificación del autor con base en cocientes PB (milímetros/hora). Valores mensuales.

Meses Zona norte San José del Guaviare Zona centro Araracuara Zona sur Leticia
Enero 0.3 Seco 0.7 Subhúmedo 2.4 Muy húmedo
Febrero 0.3 Seco 1.1 Húmedo 2.0 Muy húmedo
Marzo 0.6 Subhúmedo 1.9 Muy húmedo 2.7 Muy húmedo
Abril 2.3 Muy húmedo 2.9 Muy húmedo 1.5 Húmedo
Mayo 2.8 Muy húmedo 3.9 Pluvial 1.7 Muy húmedo
Junio 3.0 Muy húmedo 4.8 Pluvial 1.3 Húmedo
Julio 4.4 Pluvial 2.9 Muy húmedo 0.9 Húmedo
Agosto 2.0 Muy húmedo 1.6 Muy húmedo 0.8 Húmedo
Septiembre 1.6 Húmedo 3.4 Pluvial 1.4 Húmedo
Octubre 1.8 Muy húmedo 2.7 Muy húmedo 1.6 Húmedo
Noviembre 1.7 Muy húmedo 2.4 Muy húmedo 1.8 Muy húmedo
Diciembre 0.5 Subhúmedo 2.0 Muy húmedo 1.6 Húmedo
Anual 1.6 Húmedo a muy húmedo 2.4 Muy húmedo 1.6 Húmedo a muy húmedo

Fuente: Scmh.

Temperatura
Como corresponde a su posición latitudinal de tipo ecuatorial, el clima amazónico es de tendencia isotérmica. Los valores de temperatura de un lugar están dados principalmente por la altitud; los valores promedios termométricos varían entre extremos determinados, fundamentalmente, por el ciclo solar diario; tales valores medios son prácticamente constantes; el cuadro 5 así lo indica:

Colombia. Amazonia. Valores medios anuales en el ciclo diario de la temperatura a la sombra, en Leticia. (grados centígrados)

Años Medios Mínimos Máximos
1974 26.0 21.8 30.5
1976 25.0 21.7 30.9
1977 25.5 22.0 30.8
1979 25.4 21.4 30.6
1980 25.5 21.9 30.8
1981 25.4 21.8 30.6

Fuente: Scmh.

Las variaciones estacionales y los valores extremos son también consecuencia de los sistemas generales de circulación atmosférica. La tendencia seca causará las mayores oscilaciones: lo contrario ocurrirá en la tendencia húmeda.

La intrusión de aire antártico a mitad de año será portadora de las lecturas más bajas (1 3.41C en julio de 1981 y en mayo de 1970 y 12.20C en septiembre de 1970, en Leticia), y este efecto será reforzado en la madrugada por la circulación vallemontaña (80C en septiembre de 1972 en San Vicente del Caguán).

Humedad relativa

Marques et al. (1979) calcularon con uso de radiosondas que el flujo de vapor de agua entre la superficie y los 5.560 m de altitud, en Belém y Manaos, era respectivamente de 2.895 y 2.203 gramos de vapor por centímetro y por segundo dentro del flujo zonal.

El transcurso anual de la humedad relativa en la Amazonia, al inverso de la temperatura, ofrece sus valores medios mayores durante la tendencia húmeda.

Los valores diarios de la humedad relativa son inversos a los de la temperatura, comportándose entre extremos regulados por el ciclo solar diario, en la forma siguiente: la temperatura mínima y la máxima humedad relativa se obtienen generalmente un poco antes del amanecer; las temperatura máxima y la mínima humedad relativa ocurren un poco adelante del medio día (hacia las tres de la tarde). Esta característica, típica de situaciones convectivas (como es usual en condiciones ecuatoriales), se refleja en la resolución pluvial, como aparece en el cuadro 6.

Colombia. Amazonia. Proporciones anuales de la precipitación dentro del ciclo diario. Porcentajes.

Localidad Años Horas de la mañana (7 a 13) Horas de la tarde (13 a 19) Horas de la noche (19 a 7)
Maguaré 1972 y 73 23.6 20.7 55.7
Florencia-urbano 1975 20.2 25.8 54.0
Florencia-aeropuerto 1971-72-74 23.8 23.7 52.5
Valparaíso 1969-76 24.6 22.8 52.6
La Mono 1971 y 73 22.9 23.7 53.4
Villagarzón 1972 19.1 15.4 65.5

Fuente: Scmh.

Evaporación

Por lo general, se cumple la proporción que es de esperarse en condiciones normales, entre evaporación y brillo solar un milímetro de agua por cada hora de brillo; así, la relación brillo solar evaporación en Valparaíso (Florencia, Caquetá) fue del orden siguiente entre 1970 75: 1970 = 1.1; 1971 = 1.2; 1972 = 1.2; 1975 = 1.1.

La dependencia de la evaporación con respecto a¡ brillo solar (fuente primaria de la capacidad de radiación calórica terrestre) se hace evidente cuando se comparan los totales de ambos valores entre perfodos equinocciales; sea el mismo caso de Valparaíso para evaporación de tanque:

Períodos % evaporación % brillo solar
Abril - septiembre 46.5 45.1
Octubre - marzo 53.5 54.9

La evaporación potencia¡ promedia es el orden de 3 a 4 milímetros por día (Valparaíso, 1970 75 = 3.5 mm; Puerto Leguízamo, 1978 83 = 3.0; Leticia, 1978 81 = 3.5). En condiciones de alta radiación llegan a darse valores excepcionalmente altos de evaporación (11.1 mm en un día soleado, 10.3 horas de brillo, enero de 1974, en Valparaíso , 11. 1 mm también en un día soleado, 10.9 horas de brillo, octubre de 1970, en Maguaré). Estos extremos señalan como apropiados los modelos arbóreos de uso de la tierra.

El proceso diario de la evaporación potencial depende del ciclo diario de la radiación calórica terrestre (y ésta, a su vez, del brillo solar). Como ejemplo se cita a Valparaíso, en el período 1970 75, en tal forma que el 72% de la evaporación es diurna:

Mañana ( 7-13 horas) Tarde (13-19 horas) Noche (19-7 horas)
27% 45% 28%

Obviamente, los mínimos absolutos de evaporación tenderán a ocurrir en la noche durante las tendencias pluviales, cuando la humedad relativa es más alta. Ejemplo: 10.7 mm, como total mensual de las noches, en junio de 1969, en Valparaíso.

Viento
Por lo general los vientos son débiles en la Amazonia colombiana, con valores menores de un metro por segundo, no obstante, en situaciones de tormentas pueden presentarse ráfagas con velocidades de consideración, incluso dañinas (ejemplo: 15.3 m/seg en Leticia en noviembre de 1980, que equivale a 55 km/hora).

El ciclo diario de la velocidad del viento está directamente ligado al del brillo solar, en tal forma que hay situación de calma desde el atardecer hasta las primeras horas de la mañana; los vientos son débiles durante el día, alcanzando los mayores valores alrededor del medio día (2 a 5 m/seg).

Clima y vegetación
El microclima de la selva ecuatorial húmeda es ejemplificado en un modelo resultante de mediciones realizadas en Costa de Marfil (Dajoz, 1974). Esta selva se caracteriza por cuatro estratos de vegetación y manifiesta la siguiente estructura microclimática vertical:

Altura (metros sobre el suelo) Intensidad de la luz (luxes) Cantidad de energía (calorías gramo por cm2 y por minuto)
45* 10(5) 1.41
35 10(4) 0.54
25 - 0.21
10 - 0.14
0** 10(2) -

Luz presente: * amarilla y verde ** roja e infrarroja

La sensación de frescura que produce la selva aparece aquí cuantificada y a la vez se tiene una explicación numérica de la mayor eficiencia del trabajo humano a la sombra, en el trópico, con relación al sol.

Las cifras permiten comparar dos situaciones extremas de uso de la tierra:

  • Cultivos limpios.
  • Cultivos multiestrata y la selva misma como sistema productivo.

Las condiciones climáticas al exterior (por encima) del dosel de la selva son más variables que las condiciones microclima a nivel del piso (Dajoz, 1974):

Altura(mts) Temp. promedio (grados) Temp. oscilación diaria (grados) Humedad relativa (%) Viento (mts x segundo)
45 32 10 30-100 7
0 27 5 80-100 0

*Medidas tomadas en condiciones áridas, en una tarde de sol (3 pm) sobre un suelo recién arado en la hacienda Los Guayabos, Coyaima, Tolima, superaron los 600 centígrados (mayo, 1981), mientras que a la sombra de un arbusto vecino la superficie del suelo marcaba 180 centígrados menos.

**Como es obvio, la débil velocidad del viento (como constante) en el estrato inferior de la selva ecuatorial determina la fecundación entomófila de las plantas y su tendencia a la propagación vegetativa: la Amazonia y la llanura del Pacífico son prolíficas en mariposas, abejas, moscas y mosquitos, coleópteros (en especial curculiónidos).

La intercepción de la lluvia por el dosel arbóreo depende, obviamente, de la estructura de éste (estratificación de la vegetación, densidad de la cobertura foliar) y de la cantidad e intensidad de la lluvia. En general, las lluvias menores de 20 mm son interceptadas en más del 40%; las lluvias de 30 a 40 mm son interceptadas en alrededor del 9% en la selva de tierra firme en los alrededores de Manaos (Wolfram et al., 1982). En ese tipo de selva, de acuerdo con Franken et al. (1982), en el período mayo 18/80 a mayo 14/81, la intercepción de la lluvia por el dosel (desde donde fue evaporada) alcanzó el 22%, mientras que el 77.7% de la precipitación logró llegar a tierra como lluvia interna; sólo un 0.3% escurrió por los troncos de los árboles; iguales cifras obtuvieron Wolfram et al (1982), en una selva similar entre noviembre 16/76 y diciembre 19/77. En ambos casos la precipitación anual fue de alrededor de 2.000 milímetros. Jordan y Heuveldop (1981), en la selva del alto Río Negro, (San Carlos, Venezuela), obtuvieron los siguientes resultados: 5% de intercepción por el dosel, 87% de lluvia interna, 8% de escurrimiento por los troncos. En este caso, la precipitación anual fue de 3.661 milímetros. Sim (1972), atribuye a selvas tropicales de la Malasia un poder interceptor fluctuante entre 25 y 80%. Geiger (1966), encontró la siguiente distribución en una selva subtropical brasileña: 38% de intercepción, 34% de lluvia interna, y 28% de escurrimiento por el tronco. En general, podría aceptarse que cada tipo de vegetación manifiesta un modelo particular de comportamiento en la intercepción de la lluvia.

Para Nova et al. (1976) la cuenca amazónica es un sistema con el siguiente balance hídrico anual:

  • Precipitación 14.4 x 10(12)M(3)
  • Escorrentía 5.5 x 10(12)M(3)
  • Evapotranspiración 8.9 x 1.0(12)M(3)

La evapotranspiración sería del orden de los 1.460 milímetros anuales. Es decir, que en la ecuación:

Precipitación = infiltración y escorrentía superficial + evapotranspiración, es éste último factor el de la mayor importancia. La evaporatranspiración está compuesta por la fracción de lluvias interferida por el dosel (y evaporada desde allí), más el vapor de agua transpirado por los seres vivos (en especial vegetales), más el vapor de agua producido en las superficies acuáticas y terrestres (minerales).

Leopoldo et al. (1982), en la Reserva Ducke, Manaos, en el período septiembre 23/76 a septiembre 25/77, con un total de 2.075 milímetros de precipitación, cualcularon el balance hídrico, así:

  • Intercepción por el dosel: 18.7%
  • Escorrentía superficial (e infiltración): 19.2%
  • Transpiración: 62.0

De donde la evapotranspiración real estaría dada por la suma de la intercepción y de la transpiración, para alcanzar un total de 80.7% con respecto a la precipitación total. La tala de la selva destruye el mecanismo de la evapotranspiración y simplifica la ecuación del balance hídrico: así, en caso extremo, la precipitación resulta prácticamente igual a la escorrentía. He aquí otra razón, si hicieran falta más, a favor del uso de la tierra siguiendo modelos arbóreos.

Lepoldo et al. (1982). trabajando en una cuenca modelo en los alrededores de Manaos, hallaron los siguientes valores de balance hídrico:

  • Evapotranspiración: 74.1%
  • Escorrentía superficial (e infiltración) 25.9%

En el valor global de la evapotranspiración, 48.5% de la precipitación, correspondió a la transpiración vegetal y el 25.6% a la intercepción por el dosel y a la evaporación general.

Los cuadros 7A y 713 resumen los resultados de algunas investigaciones al respecto del balance hídrico en algunas regiones de la cuenca amazónica. La evapotranspiración potencial siempre es mayor que la evaporación real.

Fragilidades climáticas

El meteorólogo Eneas Salati, en su discurso de posesión como director del INPA (1979), señaló seis áreas del conocimiento en las que para esa fecha, se habían llegado a conclusiones claras respecto de la Amazonia:

Cuadro 7A. Amazonia. Balance hídrico. Resultados de investigaciones diversas.
Investigadores Precipitación (milimetros) Evapotranspiración % Escorrentia %
Marques et al,1980 2.328 (1) 54.2 r 45.8
(2) 43.0 r 57.0
(3) 57.1 p 42.9
Villa Nova et al,1976 2.000 (4) 73.0 p 27.0
(5) 58.4 r 41.6
Molion,1975 2.379 (6) 48.2 r 51.8
Ribeiro,1976 2.481 (7) 62.0 p 38.0
(8) 49.5 r 50.5
IPEAN,1972 2.179 (9) 67.5 p 32.5
(10) 60.6 r 39.4
DMET,1978 2.209 (11) 65.8 p 34.2
(12) 59.2 r 40.8
Dall Olio,1976 ? (13) 32.0 r 68.0
Villa Nova et al,1976 ? (14) 61.8 p 38.2
Cuadro 7B. Amazonia. Balance hídrico. Resultados de algunas investigaciones.
Autores Precipitación (milímetros) Transpiración % Evapotranspiración % Escorrentía %
Jordan et al,1981 3.664 47.0 (1) 52.0 r 48.0
Leopoldo et al,1981 2.089 48.5 (2) 74.1 r 25.9
Leopoldo et al,1982 2.075 62.0 (3) 80.7 r 19.3
  • a. Balance hídrico amazónico y orígenes del agua involucrada.
  • b. La Amazonia como subsidiaria de vapor de agua para gigantescas regiones vecinas (Orinoquia, Chaco, Planalto y Andes).
  • c.La Amazonia como elemento importante en el balance global del gas carbónico.
  • d. Baja fertilidad de los suelos y existencia de un reciciaje de los nutrientes al interior del ecosistema.
  • e. Riqueza de la vida acuática.
  • f. Sistemas locales de producción y aprehensión de los recursos que permiten la alimentación del indígena con la inversión, únicamente, de la décima parte de su disponibilidad de tiempo.

El balance hídrico, aunque arroja excedentes de agua en los promedios anuales, bordea frecuentemente situaciones de fragilidad climática en los períodos de tendencia seca. Ningún climatólogo duda de que la deforestación de la Amazonia está ligada a profundas alteraciones climáticas. Probablemente los grandes incendios de pastizales del piedemonte del Caquetá (trescientas mil hectáreas) y de San José del Guaviare El Retorno (cuarenta mil hectáreas) ocurridos a principios de 1979, se deban a la agudización de las temporadas normales de sequía; como consecuencia de la tala de la selva y de su reemplazo por el modelo de potreros de tipo limpio. La actívidad de colonización del Guaviare había talado cerca de 70 mil hectáreas para la época de la gran quema de 1979; mientras que la del Caquetá había intervenido severamente entre 2 y 3 millones de hectáreas. Así, un área relativamente pequeña, la del Guaviare, se hizo susceptible a la proyección de las condiciones de tendencia seca de los Llanos Orientales, mientras que el área caqueteña, más cercana al ecuador climatico, debió alcanzar un mayor tamaño deforestado para que allí pudieran agudizarse los picos de tendencia seca provenientes de condiciones climáticas del trópico de hemisferio norte. En la colonización de la zona Leguízamo La Tagua, con apenas unas diez mil hectáreas de tala, los potreros debieron ser vigilados incluso durante la noche ante la inminencia de incendios, en el verano de 1979.

Los registros meteorológicos recuerdan extremos de sequía, tales corno 0.0 y 10.7 milímetros para enero y febrero de 1979 en Puerto Inírida; 0.0 mm en Mitú, durante enero de ese mismo año; 10.5 mm en San Vicente del Caguán también en enero de 1979. La quema de febrero de 1980 en Mitú, se recordaba entonces como la más enérgica en 25 años.

Situación similar de emergencia se vivió entre diciembre de 1984 y marzo de 1985, cuando en el piedemonte del Caquetá se incendiaron cerca de treinta mil hectáreas. En Araracuara hubo sequía total entre diciembre 22/84 y enero 29/85 (37 días) y durante todo febrero/85 (28 días), con ocurrencia de incendios forestales.

Aún en condiciones de 3.600 mm de precipitación anual, como en San Carlos de Rionegro, Venezuela, pueden ocurrir déficit de agua; la región muestra un promedio de veinte semanas al año con déficit (Heuveldop, 1981).

Un registro fraccionario de tipo diario referente al período 1979 84 en Araracuara señala la siguiente secuencia:

  • Enero: lapsos sin lluvia mayores de 7 días = 3. En la serie se presenta una temporada de 22 días consecutivos sin lluvia.
  • Febrero: lapsos sin lluvia, mayores de 7 días. Aparece en la serie una temporada de 13 días consecutivos sin lluvia; febrero marca la más acentuada tendencia seca, avanzando hacia marzo.
  • Marzo: es transición hacia tendencia húmeda; pero aparece en la serie una temporada de 18 días consecutivos sin lluvia, compartida con unos días finales de febrero.
  • Abril a mayo: entre ellos, una temporada de 7 días sin lluvia en toda la serie de 6 años.
  • Mayo a junio: otra temporada similar a la anterior.
  • Julio: un período de 9 días consecutivos sin via en la serie de 6 años.
  • Agosto: tendencia de veranillo, que en el caso extremo de 1983 llegó a contar con 17 días consecutivos sin lluvia.
  • Fines de octubre a principios de noviembre: un período de 7 días consecutivos sin lluvia en toda la serie.
  • Fines de noviembre a principios de diciembre: iniciación de la transición a tendencia seca; un período de 14 días consecutivos sin lluvia en 1982.

Clima y modalidades de aprehensión de los recursos

Las modalidades de producción desarrolladas por culturas diversas en la Amazonia colombiana (cada cultura aprehende en forma particular los recursos de su entorno) a través de la historia aparecen en el siguiente esquema:

Indígenas

  • Uso de selva y río
  • Huerto de las frutas
  • Agricultura de várzea
  • Agricultura itinerante de tierra firme

Coloniales

  • Guerra "Justa y "rescate"

Capitalistas

  • Extracción de caucho
  • Ganadería vacuna extensiva con <br>    actividad agrícola correlativa
  • Extracción de fauna
  • Extracción de maderas
  • Extracción de minerales
  • Narcotráfico

El estudio de esas modalidades ocupa atención central cuando se trata de profundizar en las formas de asentamiento humano y su desenvolvimiento histórico. La literatura disponible al respecto en los órdenes antropológico y agronómico, empieza a ser extensa.

Aquí solamente se hará mención del ciclo anual de subsistencia, cuyos signos ecológicos y fenológicos están determinados climáticamente. Entre los estudios ineludibles, sobre este ciclo, para las descripciones antropológicas, se encuentran: Guyot (1975), para el sistema cultura¡ Bora Miraña en el río Caquetá medio; Gasche (1975) para el sistema cultura¡ Witoto de) Alto Igaraparaná; Journett (1980 1981) para los Kurripako M sana; Correa (1979), para los Eduria o Taiwano del Piaparaná; Bourgue (1978), para los Kabiyarí M río Cananarí; Hugh Jones (1979), para los Barasana del Vaupés; citamos sólo algunos casos circunscritos al territorio de la Amazonia colombiana. De otro lado son innumerables las observaciones publicadas por viajeros. Se incluye una gráfica (figura 6) del ciclo Bora Miraña, según el diseño de Guyot (1975) .

En general, en condiciones climáticas de trópico de hemisferio norte, que son las dominantes en la Amazonia colombiana, el ciclo anual de subsistencia ofrece los más abundantes y mejores recursos en la tendencia seca.

Noviembre señala el final de la época de "salida de aguas" con una cosecha principal de piñas y una precoz de guamas, acompañada ésta, o seguida de cerca, por otra de guayabas.

En enero se desata la maduración de las uvas o caimaronas, ligada con la mejor oportunidad de producción de miel de abejas.

Febrero (mes de la máxima tendencia seca, proyectada también hacia mediados de marzo) señala la maduración de cerca de cuarenta especies frutales cultivadas, en especial chontaduro, umarí y guama, que son los soportes materiales de la principal temporada ritual, que se localiza hacia marzo.

El veranillo de mitad de año aporta "mitaca" o pequeñas cosechas de frutales cultivados

La tendencia pluvial coincide con el período principal de maduración de frutales silvestres (se han detectado cerca de setenta fuentes), entre los cuales las palmas ocupan notable lugar y en particular la Mauritia.

El comportamiento de los ríos es consecuencia del ciclo pluvial; a su vez, los ciclos biológicos acuáticos han coevolucionado con tal situación; es de este ambiente de donde proviene el principal abasto protéico, natural, tema que será tocado más adelante.

La iniciación de las lluvias activa también los procesos de reproducción de las especies animales; es así como hormigas, termites y ranas se constituyen entonces en fuentes importantes de alimento para los humanos.

Aguas

Naturaleza y fertilidad

Los lagos, lagunas, pantanos y ciénagas ecuatoriales constituyen uno de los ecosistemas de mayor productividad natural en el mundo.

La Amazonia colombiana cuenta con tres tipos principales de aguas:

  • a) Andinas, que pueden ser claras, si se trata de arroyos cordilleranos, o barrosas si se trata de ríos de cierto caudal;
  • b) De la propia llanura, que generalmente son de color oscuro si se generan en zonas arenosas, por excepción son barrosas (como los cursos altos del Apaporis y del Vaupés, y del Inírida) si transcurren por complejos colinares arcillosos; y
  • c) Ciénagas, pantanos o estancadas, bien sea constituidas de aguas de ríos barrosos o de aguas oscuras.

Cada una de tales aguas posee sus propias características físicas y químicas, y por lo mismo una fauna específica. En general las ciénagas conectadas a los ríos barrosos originan una cadena trófica completa desde el plancton hasta los seres acuáticos tropicales de mayor tamaño; los pozos, ciénagas y pantanos conectados a cursos oscuros generan una variada fauna de pequeño tamaño camuflada. Mientras las aguas andinas contienen los más altos niveles relativos de sedimentos, dureza y nutrientes y revelan los mayores pH, las aguas de la llanura muestran la mayor riqueza en materia orgánica, los más bajos pH y los menores contenidos de minerales (especialmente calcio) o sea, la menor dureza (cuadros 8 y 9).

La calidad o naturaleza de las aguas está ligada fundamentalmente a su origen, circunstancia anotada antes por Sioli: material parental y suelos, vegetación, clima.

El ciclo hidrológico afecta la calidad o la naturaleza de las aguas en forma notable. En términos generales, en cada río el pH es la característica menos variable; por el contrario la más fluctuante está representada por los sólidos en suspensión.

El color es una característica sujeta a situaciones de excepción.

La temperatura es determinante para la fauna acuática, pero no desde luego en los términos en que ello ocurre en latitudes medias y altas.

Desde el punto de vista de la penetración de la luz en los diversos tipos de aguas, se plantean tres situaciones:

  • En las aguas claras no hay en la práctica un efecto fotosintético limitante.
  • En las aguas ambarinas la penetración de la luz empieza a cesar hacia un metro de profundidad prácticamente.
  • En las aguas turbias ocurre la menor penetración de la luz; empieza a cesar prácticamente a los treinta centímetros de profundidad.

Gessner (1966) compara el contenido de electrolitos medidos en microsiemens en las aguas de los sistemas amazónico y orinocense.

 

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