Débora Arango

Museo de Arte Moderno de Medellín

Siguiente  

Presentación

BAILARINA EN DESCANSO. Acuarela
0.65 x 1.96 m.
BAILARINA. Oleo sobre lienzo
1.33 x 0.92 m.COLEGIALA
Acuarela
0,94 x 0.66 m.AMARGADA
Acuarela
0.76 x 0.56 m.
EL CINICO
Oleo sobre lienzo
0.95 x 0.70 m.EL RETORNO
Oleo sobre lienzo
0.96 x 0.70 m.
LA MERIENDA
Oleo sobre lienzo
0.98 x 0.63 m.
LA ACTRIZ RETIRADA
Oleo sobre cartón
0.83 x 0.69 m.AUTORRETRATO CON MI PADRE
Oleo sobre lienzo
1.47 x 1.18 m.EL RETRATO DE ELADIO VELEZ
Acuarela
0.27 x 0.23 m.
FLORES SECAS
Acuarela
0.57 x 0.48 m.RETRATO
Oleo sobre lienzo
1.14 x 0.95 m.DOCTOR ARANGO PEREZ
Oleo sobre lienzo
1.34 x 0.87 m.EL PROMESERO
Oleo sobre lienzo
2.32.5 x 1.00 m.

Texto de: Tulio Rabinovich Manevich
Director, Museo de Arte Moderno de Medellín.

Débora Arango, la artista antioqueña discípula de los maestros Pedro Nel Gómez y Eladio Vélez, respondió a una situación política y social sobrepasando a sus maestros y a su época. El arte duro, brutal y profundamente humano de cada trabajo suyo no sólo fue incomprensible para la década de los años cuarenta sino, además, rechazado y condenado. Fue así como una obra creada en un ambiente que no le fue propicio debió conformarse con el retiro voluntario de su autora y permanecer en el exilio de una casa en Envigado durante más de 30 años.

Por esta razón, con mirada atenta y entusiasta el Museo de Arte Moderno de Medellín ha seguido el segundo despertar de la obra de Débora Arango en 1980 tuvimos la oportunidad de contar con su participación en la exposición denominada El Arte en Antioquia y la Década de los 70. Cuatro años más tarde, luego de haber sido postulada por el Museo de Arte Moderno de Medellín y otras entidades de la ciudad, recibió el premio Secretaría de Educación y Cultura de Antioquia a las Letras y a las Artes, como reconocimiento a una labor que representó una vanguardia y marcó una época. Ese mismo año, con una exposición retrospectiva (1937 1984) que permaneció abierta durante agosto y septiembre, Débora Arango rompió el silencio en el que se habla sumido por más de tres décadas, mostrando 50 años de trabajo conformado por 240 piezas al óleo y a la acuarela. En esa oportunidad, el público acudió masivamente y la sede del Museo de Arte Moderno de Medellín vió desfilar por sus salas a miles de personas.

El redescubrimiento de su obra fue al mismo tiempo un honor para el Museo y un acontecimiento para la plástica antioqueña. Fue nuevamente la oportunidad de apersonarnos del cuidado, la restauración y clasificación de su colección y de la recopilación del material biográfico. Era tiempo de retomar en toda su dimensión este patrimonio de Antioquia, resultado del trabajo de uno de los pilares de la plástica nacional.

Ahora, en 1986, el Museo vuelve a ser objeto de un acontecimiento vinculado con la obra de Débora Arango la pintora ha donado parte de su colección a la entidad y un gesto de tal magnitud nos conmueve y nos llena de orgullo. El presente libro recoge la labor de la artista con reproducciones de una selección de sus mejores piezas. Es un documento que quiere dejar constancia de una obra que se confunde con la propia vida. A la vez, reúne artículos de la pintora Beatriz González, del crítico Darlo Ruiz y del artista Santiago Londoño, así como textos de prensa que testimonian de la vida y de la obra de Débora.

El Museo de Arte Moderno de Medellín agradece ante todo a Débora Arango esta invaluable donación y por permitirnos entrar a su casa y en sus recuerdos; y al señor Juan Sebastián Betancur, presidente de Telecom, sin cuya colaboración esta obra no sería una realidad.

 

Siguiente  

Comentarios