La Sabana de Bogotá

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Introducción

Cerro de Mondoñedo, Mosquera."Fute", Mosquera.Páramo del Cajón, antes de salir de la sabana hacia La Mesa.Trocha de Canoas a Barroblanco.

Texto de Germán Arciniégas

"Hay rincones de tierra que quisiéramos estrechar contra nuestro corazón"
Flaubert.

Teniendo a la vista las fotografías de este libro, me dijo un belga a quien le entusiasmó esta Sabana que había visto de paso sin mirarla y ahora descubría en ella un encanto que no estaba en sus registros Este es el antitrópico. Jiménez de Quesada, cuatrocientos cincuenta años antes, tuvo una revelación semejante. Donde no había sino bohíos circulares de los indios, parados en estacas y cubiertos de paja, vio alcázares, y propuso que al valle que tenía ante sus ojos maravillados se le llamara de los Alcázares. El belga se acordaba, mirando las fotografías de Juan Ramón, de la luz de Brujas en otoño, de las neblinas de la campiña flamenca en esos días en que la luz se duerme y amortigua. Son cosas que revela la fotografía muchas veces. Pero para quien viene a nuestro trópico resuelto a encontrar el delirante resplandor de un sol que todo lo enciende y alborota, esta Sabana lo desorienta con lo que podría llamarse el trópico al revés. Le dije al belga No se preocupe la cosa es más profunda desde los chibchas, (que un observador llamó hace años melancólicos), hasta hoy, el hombre de estas tierras frías es lo contrario del que se llama tropical. Y dejé al belga envuelto en una deliciosa confusión...

 

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