Manglares

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Distribución de los manglares en América

En suelos fangosos con buen intercambio de aguas el mangle rojo alcanza su mayor desarrollo. Estero con mangle rojo en Bahía Málaga, Pacífico colombiano.
En suelos fangosos con buen intercambio de aguas el mangle rojo alcanza su mayor desarrollo. Estero con mangle rojo en Bahía Málaga, Pacífico colombiano.
Estero con mangle rojo en Bahía Málaga, Pacífico colombiano.Para que se establezcan manglares se requiere de una serie de condiciones ambientales como: sustratos adecuados generalmente fangosos, aportes de nutrientes, inundaciones periódicas con agua salada y condiciones climáticas favorables. La temperatura, tanto del aire como del agua, juega un papel fundamental en la distribución del manglar. En 
la costa del Pacífico americano se extienden desde el Golfo de California hasta la región de Tumbes’ sobre el Golfo de Guayaquil. Hacia el sur la franja costera está dominada por aguas sub-antárticas frías arrastra-das por la corriente de Humboldt, que inhiben el desarrollo de los man-glares. Un fenómeno semejante se observa en la costa de California, 
bañada por corrientes de aguas frías provenientes 
de Alaska. En el Atlántico el rango de distribución es mayor y 
se extiende desde la isla de Bermuda hasta el estado de Santa Catarina en el Brasil, pues ésta franja subtropical no se ve afectada por corrientes de agua fría.

RSMAS

Interpolated Daylight GAC?MCSST Tempera-tures, 20/jun/84 ? 
04/Jul/84

Las islas del Pacífico colombiano, como
Gorgona y Malpelo, son rocosas y en ellas no se 
han desarrollado manglares, a diferencia de 
las islas del Caribe colombiano, de origen predominantemente coralino, que presentan en su interior manglares y lagunas hipersalinas como en isla Fuerte, el archipiélago de San Bernardo, 
el del Rosario e isla Barú.
Manglares bien desarrollados se encuentran en la isla de Múcura, abajo, y 
en la de Tintipan, derecha, pertenecientes al archipiélago de San Bernardo. Arriba, Isla Arena, archipiélago del Rosario.
Manglares bien desarrollados se encuentran en la isla de Múcura, abajo, y 
en la de Tintipan, derecha, pertenecientes al archipiélago de San Bernardo. Arriba, Isla Arena, archipiélago del Rosario.

Texto de: Henry von Prahl

De existir las condiciones adecuadas para su crecimiento, los propágulos del mangle pueden colonizar determinadas zonas, principalmente estuarinas. Con el transcurso del tiempo se origina una comunidad, la cual interactúa en su interior y con el medio físico, formando así un ecosistema.

En América la distribución de los Manglares está estrechamente relacionada con la temperatura ambiental. Por ejemplo, el mangle negro, Avicennia germinans, puede crecer en ambientes con una temperatura mínima de 12.70 C., mientras el mangle rojo, Rhizophora mangle, y el mangle blanco, Laguncularia racemosa, tienen un límite térmico de 15.50 C. Pero debemos aclarar que en éstas zonas alcanzan poco desarrollo y son más bien achaparrados. Al parecer, el mecanismo de ultrafiltración del mangle rojo sufre un desbalance con la baja temperatura debido a que ella actúa como tensor natural. De cualquier modo, se sabe que este mangle requiere para su normal crecimiento una temperatura media anual no inferior a 24.50 C., con precipitaciones mayores de 1.700 mm./ año y humedad relativa aproximada del 85 por ciento.

Todo parece indicar que la frecuencia de las heladas y la baja temperatura atmosférica son factores incidentes en la distribución global del manglar y juegan un papel definitivo en su desarrollo estructural.

El mangle negro se extiende en la costa americana del Atlántico hasta Florida, donde se encuentran mangles en los 290 53' N., aunque el límite norteño de distribución geográfica está localizado en la isla de Bermuda, a 320 20' N., donde también existe el mangle rojo, Rhizophora mangle, y el blanco, Laguncularia racemosa. Al respecto, es necesario anotar que dicha isla es afectada por las aguas tropicales de la corriente del Golfo, la misma que baña el sur de Florida. Esta corriente estabiliza las condiciones climáticas y es la responsable de las temperaturas relativamente altas que se presentan en sus zonas de influjo. En el límite de distribución hacia el norte, especialmente en el Golfo de México, el mangle negro se puede encontrar en los pantanos salobres de Luisiana, aunque está expuesto a heladas ocasionales que lo matan, puesto que la temperatura ambiental puede bajar hasta 110 C., debido a la penetración de masas de aire procedentes del Artico. Poblaciones aisladas se han encontrado en Texas y en el delta del Río Grande. En México, el límite septentrional de esta especie se localiza en la Laguna Madre.

En cuanto a la distribución del mangle rojo en la costa del Golfo, el límite norte se encuentra a la altura de los 290 N., en la zona de Cedar Keys. También existen populosos bosques en la bahía de Tampa y en la región del distrito de Ten Thousand Island, 250 45' hacia el sur de Florida.

En México, el límite norte se encuentra en las proximidades de la laguna de Tamiahua, a los 210 40' N.

Con respecto a la distribución sobre la costa atlántica de SurAm?érica, el rango de máxima penetración sureña se encuentra en el estado de Santa Catarina, Brasil, en los 250 30' S., aunque el mangle blanco se puede extender hasta los 290 Sur.

Sobre la costa pacífica del continente americano, el mangle negro llega en su máxima penetración norteña hasta Puerto Lobos, 300 15' N., mientras que el rojo se distribuye hasta bahía Ballenas, en el Golfo de California.

Hacia el sur, a lo largo de la costa del Pacífico se prolonga hasta la zona de Tumbes, norte del Perú, a la altura de los 30 40' S. A partir de esta región árida desaparecen los Manglares, probablemente por la ausencia de ríos y drenajes de agua dulce que aporten nutrientes, por la falta de suelos adecuados playones fangosos protegidos del oleaje directo y por la ausencia de lagunas costeras. La corriente de Humboldt con sus aguas frías subantárticas también puede afectar negativamente esta distribución, aunque allí no se presentan heladas. Tales condiciones tropicales y la distribución del mangle, están estrechamente correlacionadas con las corrientes marinas, a su vez influenciadas por los vientos planetarios.

Por ejemplo, en la costa del Pacífico americano los Manglares ocupan el Golfo de California, pero no se encuentran en la porción de la península, afectada por las aguas frías de la corriente del mismo nombre.

A su vez, en el límite de distribución, la corriente de Humboldt y la corriente costera del Perú arrastran aguas frías que alteran el clima costero haciéndolo desfavorable para los Manglares.

Como podemos ver, éstos se desarrollan en el Pacífico americano, en una estrecha franja tropical dominada por la contracorriente ecuatorial del norte y la corriente de Panamá.

Al contrario de lo que ocurre en el Pacífico, el Atlántico americano posee una amplia zona tropical y subtropical, gracias a que las costas están influenciadas por corrientes cálidas, incluyendo la del golfo de México, lo que hace que las aguas tropicales lleguen a superar los 33 Norte.

Esta es la razón por la cual encontramos arrecifes coralinos incluso en la isla de Bermuda (32 20' N.).

Entre estos límites de distribución tanto en el hemisferio norte como en el sur de SurAm?érica, hay extensiones de Manglares que cubren alrededor del 70 por ciento de la franja costera intertropical y alcanzan su máximo desarrollo estructural a lo largo de la costa del Pacífico en Panamá, Colombia y Ecuador. Estas zonas se caracterizan por presentar condiciones tropicales más o menos estables, con abundante oferta de agua dulce que escurre de la cordillera de los Andes y amplios rangos de mareas.

En cuanto a Colombia, la superficie ocupada por Manglares tiene alrededor de 4.400 kilómetros cuadrados, en tanto que Ecuador posee 1.601, Perú 280, Panamá 4.860, Venezuela 6.736, y Brasil 25.000.

 

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