Mariposas de Colombia

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Prólogo

Heraclides androgeus. 
Hembra. A diferencia del macho, que tiene           coloración amarilla, las hembras presentan tonos verdes que las confunden con los papiliónidos venenosos del género Battus. Palestina, Caldas. 
1.000 m.

Texto de: Keith Brown Jr.

Los colombianos tienen como herencia natural una flora y una fauna cuya riqueza y belleza cualquier país del mundo envidiaría, y que son, probablemente, las más diversas del planeta.

La gran variabilidad topográfica que presenta su territorio, cortada por numerosas cordilleras y valles, combinada con su situación geográfica que incluye tierras ligadas tanto a CentroAm?érica como a la Amazonía; planicies lluviosas, altitudes andinas, ciénagas, desiertos, bosques densos y praderas; grandes ríos y numerosas quebradas, se suman todos para producir una infinidad de biotipos diferentes. Allí las plantas y los pequeños animales pueden encontrar sus recursos propios e ideales para vivir y multiplicarse.

La diversificación genética de la flora y la fauna ha formado por lo menos 50 zonas biogeográficas distintas, cada una identificada con sus propias especies o subespecies de plantas y animales. Existen aproximadamente 16 zonas solamente de bosque tropical, donde diferentes formas relacionadas aparecen, posiblemente, como resultado de una combinación topográfica y de unos cambios climáticos que ocurrieron durante la era Cuaternaria, en el Pleistoceno. Dicho fenómeno llevó a la fragmentación de los bosques continentales convirtiéndolos en refugios naturales, donde la evolución procedió a aislamientos de las especies por largos períodos de tiempo.

Hoy, estos Centros de Endemismo se han hundido y fusionado quedando en sus fronteras zonas propias de hibridización donde, aún en nuestros días, se mezclan las diferentes herencias genéticas, a veces de manera insólita, para formar nuevos fenotipos espectaculares.

De todos los grupos de animales y plantas que enriquecen la naturaleza y la vida colombiana, el de las mariposas representa la mayor diversidad evidente y conocida. Gracias a los trabajos realizados por científicos y aficionados desde Humboldt y Mutis en el siglo XVIII, hasta estudiosos de las nuevas generaciones que han registrado y recolectado mariposas in vestigando la flora y la fauna que las circundan, se sabe hoy que existen más de 3.000 especies y subespecies bien reconocibles de mariposas en el país. Verdaderas joyas de la naturaleza, flores de la imaginación infantil que se separaron y volaron hasta alcanzar las alturas ensoñadoras..., como lo dijo M. Rothschild, las mariposas son la decoración animada del paisaje natural, apreciadas por los niños y adultos como parte fundamental de la renovación espiritual que la naturaleza proporciona al hombre.

La aparición de cualquier especie de mariposas es un indicador seguro de la presencia simultánea de otras especies de plantas (recursos de alimentación de la oruga y el adulto), animales (parásitos y depredadores) y un conjunto especial de factores ambientales (suelos, clima, vegetación). En fin, de un ecosistema especial que sustenta una población tan evidente como lo es la mariposa misma. A través de la observación de las mariposas presentes es como se puede reconocer los biotipos y sistemas diferentes, con gran rapidez y facilidad, e identificar sus diferencias y abundancias, su diversidad y variación, durante todo el transcurso del año. Y, en verdad, las mariposas han sido permanentemente utilizadas para la evaluación de ambientes colombianos, especialmente para juzgar y detectar zonas de importancia para la conservación de la herencia natural del país.

Este libro singular reúne ilustraciones e información preciosas para el conocimiento, la apreciación y utilización de estos bellos insectos, siempre presentes en nuestras vidas y sueños. Ojalá que esta obra pueda ser una contribución importante para que la nación conserve estos bellos animales y sus ambientes típicos y variados, que no es solamente una herencia de todos los tiempos pasados, de la diversificación de la vida orgánica, sino que es también un legado que pertenece a nuestros hijos para que en un futuro aprecien y admiren la evolución de estos magníficos seres, en beneficio de un mayor conocimiento sobre su mundo y lo que los rodea.

 

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