Río Bogotá

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Presentación


 

Texto de Fabio Puyo Vasco

La vida de cinco millones de colombianos depende en gran medi da de la salud del río Bogotá. La producción de carne, leche, cereales, hortalizas y flores de la sabana se alimenta del río y los millones de litros de agua que diariamente mitigan la sed de la gran urbe son impulsados en Tibitoc desde su cauce que los vuelve a recoger una vez servidos, como punto final del alcantarillado distrital. Y además cada bombilla en parques, fábricas, avenidas y viviendas es la misma vida y la misma luz del río que se enciende ubicuamente para ayudar en múltiples quehaceres a cada ciudadano.

Porque el río por ser agua es fuente permanente de nuestra vida, porque en ese sentido es origen de toda actividad, quienes de su transcurrir dependemos hemos considerado impostergable la tarea de recoger su memoria escrita, gráfica y sentida a través de esta obra dedicada a exaltarlo ya llamar la atención de Bogotá y del país hacia su curso.

Es responsabilidad de nuestra generación devolver el río. Restituir el brillo del agua y del paisaje y resucitar la vida de sus peces. Es nuestro deber utilizar óptimamente el recurso para beneficio de un gran núcleo humano pero siempre en armonía con el medio circundante. Además del hombre también está la vida en todas sus demás manifestaciones, y si bien es cierto que hemos cumplido con exprimir cada gota para el servicio de la comunidad, también loes que poco hemos adelantado para restituir todo a su origen puro y natural. El beneficio ha sido para Bogotá y por lo tanto corresponde principalmente a todos los habitantes de la sabana el rescate del río a través de las entidades que como la CAR, la Empresa de Acueducto y la Empresa de Energía han sido encargadas de manejar el agua para satisfacer al hombre.

Sin embargo los recursos requeridos para recrear el río claro que nos legaron nuestros antepasados y que debemos entregar limpio a las generaciones futuras son de tal magnitud que se necesita no solamente el concurso de los habitantes de hoy de la capital, sino también de sus moradores del mañana que deberán sufragar las financiaciones necesarias y de la ayuda del gobierno nacional que en representación de todos los colombianos no podrá sustraerse a la obligatoriedad de resolver un problema de repercusiones nacionales. Solamente mediante la acción solidaria de varias generaciones de colombianos podremos insuflar oxígeno a nuestro río durante esta crisis agNica que tendrá que ser pasajera para que en el futuro pueda volver a respirar el aire traslúcido y frío de la sabana y después al aproximarse al Magdalena vuelva a ser el cauce refrescante que bañe sin manchar riberas y vecinos de los cálidos valles de Mesitas, Apulo, Tocaima y Girardot.

La CAR y las Empresas de Acueducto y Energía con el mismo espíritu vivo y decidido con el que han auspiciado este libro han dado de tiempo atrás los primeros pasos para controlar y manejar la situación presente y determinar las obras futuras requeridas, sopesar sus alternativas de ejecución y dimensionar el esfuerzo financiero. La Empresa de Acueducto contrató desde el inicio de la década de los setenta el estudio de factibilidad de mejoramiento del río cuyas conclusiones, a pesar de que necesitan actualización, son las que aún hoy sustentan el pensamiento sobre estos tópicos. La CAR ha trabajado permanentemente en la reglamentación sobre aguas servidas para evitar en la fuente de la contaminacion que el problema de residuos tóxicos industriales siga creciendo. La Energía ha aumentado la capacidad de bombeo a la gran laguna de oxidación que es el Embalse del Muña. El Acueducto y la Energía, con la ayuda de las aguas traídas a la sabana desde el macizo de Chinga za, rebajarán el grado de contaminación al mezclar volúmenes de aguas limpias no usadas, y entre las tres entidades se ha profundizado el cauce y se han construido kilómetros de jarillones que lo aislan convenientemente, asegurando además que en casos de grandes crecientes no se vuelvan a presentar enormes y costosas inundaciones.

Pero tenemos que hacer más, no solamente nosotros desde las empresas alimentadas por el río Bogotá, sino todos los colombianos, y como una invitación a reflexionar sobre estos temas y su futuro hemos reunido varios escritos alrededor de más de 100 de las mejores pinturas sobre el río que se han producido desde la época de la Colonia y la República, realizadas por 34 artistas diferentes, hasta llegar al pincel milagroso del maestro Gonzalo Ariza quien ha dedicado más de un año des u impenitente trasegar artístico a sonsacara jirones de las grises nubes de la sabana el hilo de agua del río Bogotá rondando parsimoniosamente, con la lentitud reposada de los siglos, por entre el verde de los carretones, de los pastos, de la lengua de vaca y de los sauces.

Eduardo Caballero Calderón nos baña en EL RIO FUNZA de sus recuerdos y de sus bucólicas vivencias sabaneras emparentadas con la imaginación, la historia y la literatura, tejidas alrededor del río, de manera tal que en cada meandro de sus sueños nos encontramos en nuestros propios sueños recorriendo recuerdos colgados de los sauces y hechos gasa en la neblina blanquecina del viejo Salto de Tequendama.

EL RIO BOGOTA A TRAVES DE LA HISTORIA es un documentado relato histórico de Guillermo Hernández de Alba que nos permite navegar por el río Bogotá desde el principio de los tiempos de la mitología aborigen hasta nuestros días, y atravesar magníficos paisajes de logros que comunidades y gobiernos de diversas épocas han construido atados al río y que en cada momento han sido un monumento al esfuerzo y la capacidad progresista del país.

Desde el punto de vista geográfico, en el más amplio sentido geográfico de realidad física, ambiental, social y productiva, Julio Carrizosa Umaña nos describe con lujo de detalles, color y calor LOS NUEVE RIOS que se encuentran fundidos en el cauce del Bogotá desprendiéndose del páramo, recorriendo los cerros, adornando los pueblos sabaneros, llenando los tanques y los filtros de Tibitoc, convirtiéndose en cloaca que más tarde fertiliza huertas y finalmente emergiendo como luz en su vertiginosa caída hacia el reposo de las zonas vacacionales que son su última morada.

Como complemento de estas historias, la delicada sensibilidad de Susana de Ariza recoge las más bellas flores de una investigación sobre EL RIO BOGOTA VISTO POR LOS INTELECTUALES Y ARTISTAS y las muestra fulgurantes en sus mejores galas en acertadas ci tas hasta terminar en el propio registro de este libro que adicional mente contiene una presentación periodística, LOS USUARIOS Y EL RIO, sobre la historia institucional ligada con el río de las tres entidades mentoras de este esfuerzo la Empresa de Acueducto y Alcanta rillado de Bogotá, la Corporación Autónoma Regional de la Sabana de Bogotá (CAR) y la Empresa de Energía Eléctrica de Bogotá.

Toda esta amalgama ha sido confiada a la gran capacidad editorial de Benjamín Villegas Jiménez quien con su inventiva inquieta y optimista nos entrega otra de sus joyas bibliográficas a través de la cual se dejará testimonio del hermoso pasado de nuestro río y de la preocupación y los deseos de una administración de iniciar la recuperación de ese pretérito. Para las necesidades hídricas de Bogotá, el horizonte es el oriente. Ya desviamos el Orinoco hacia el río Bogotá a través de los túneles de Chingaza y lo seguiremos haciendo a través de las líneas de transmisión eléctrica de Chivor y Guavio. Así se acrecentará el río en su función de irrigación de servicio a la ciudad y así se comprometerá el esfuerzo de toda la comunidad nacional sobre su capital, de la misma manera que para hacer realidad este libro, hemos contado con el amplio apoyo de dos grandes contratistas mundiales especializados en la construcción de proyectos hidráulicos y que actualmente ejecutan para la ciudad y el país las obras principales del proyecto Guavio.

Los consorcios Italo Español y Francés, Vianini Entrecanales y Tavora y Campenon Bernard Spie Batignolles han tomado como propio nuestro proyecto de mostrar la historia, el presente y el futuro de un recurso natural que le ha dado vida a la Empresa para la cual ellos desarrollan ahora otro recurso hermanado al Bogotá sobre el lomo de la cordillera orienta del país. Nuestras Empresas, el Distrito Especial y en particular la Empresa de Energía Eléctrica de Bogotá agradecen en nombre de toda la comunidad este gesto de los consorcios Vianini Entrecanales y Tavora y Campenon Bernard Spie Batignolles en todo lo que significa como muestra del espíritu empresarial humanista e integral que realza sus impor tantísimas calidades técnicas.

Dejamos así para deleite y consideración de los lectores esta obra imbuida de paisaje y poesía a través de escritos y pinturas, y este propósito animoso que esperamos fecundo de retomar prontamente la ejecución de la tarea indeclinable y urgente de tornar en cristal el agua sucia.

 

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