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Contenido:

Botero en el Museo Nacional de Colombia

Nueva donación 2004

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Obras

Mujer llorando. 
2002. 
Lápiz. 
39 x 30 cmMuerte. 
2002. 
Lápiz. 
41 x 31 cmUn crimen. 
2002. 
Lápiz. 
31 x 41 cmVencida. 
2002. 
Lápiz. 
24 x 18 cmSin compasión. 
2002. 
Lápiz. 
27 x 20 cmSin esperanza. 
2003. 
Lápiz, tinta. 
40 x 30 cmVerdugo. 
2002. 
Lápiz. 
39 x 29 cmRuego. 
2003. 
Lápiz. 
40 x 30 cmSin título. 
2003. 
Lápiz. 
38 x 30 cmOtro crimen. 
2002. 
Sanguina. 
20 x 27 cmGrito. 
2002. 
Lápiz. 
18 x 15 cmDe rodillas. 
2003. 
Lápiz. 
37 x 30 cmTristeza. 
2002. 
Lápiz, tinta. 
19 x 17 cmSicario. 
2002. 
Lápiz, tinta. 
25 x 18 cmUn secuestro. 
2003. 
Lápiz. 
37 x 30 cmMotosierra. 
2003. 
Lápiz, tinta. 
15 x 19 cmHombre armado. 
2002. 
Lápiz. 
28 x 20 cmHombre cayendo. 
2002. 
Lápiz. 
41 x 31 cmMujer llorando. 
2003. 
Lápiz. 
107 x 80 cmTerror. 
2003. 
Lápiz. 
107 x 70 cmDesplazados. 
2004. 
Acuarela. 
31 x 40 cmDesplazados. 
2004. 
Lápiz. 
40 x 31 cmUn secuestro. 
2002. 
Óleo sobre lienzo. 
78 x 95 cmQuiebrapatas. 
2002. 
Óleo sobre lienzo. 
56 x 44 cmCarro bomba. 
1999. 
Óleo sobre lienzo. 
28 x 33 cm
Madre e hijo. 
2000. 
Óleo sobre lienzo. 
31 x 39 cmEl cazador. 
1999. 
Óleo sobre lienzo. 
39 x 27 cmDesplazado. 
2002. 
Óleo sobre lienzo. 
61 x 44 cmSecuestrada. 
2002. 
Óleo sobre lienzo. 
51 x 37 cmSecuestrado. 
2002. 
Óleo sobre lienzo. 
59 x 49 cmRío Cauca. 
2002. 
Óleo sobre lienzo. 
48 x 67 cmLa muerte en la catedral. 
2002. 
Óleo sobre lienzo. 
196 x 131 cmMasacre de Ciénaga Grande. 
2001. 
Óleo sobre lienzo. 
157 x 200 cmViva la muerte. 
2001. 
Óleo sobre lienzo. 
44 x 33 cmSin título. 
2002. 
Pastel. 
92 x 71 cmMasacre en Colombia. 
2000. 
Óleo sobre lienzo. 
129 x 192 cmMatanza de los inocentes. 
1999. 
Óleo sobre lienzo. 
45 x 32 cmAgonía. 
2002. 
Pastel. 
98 x 72 cmSin título. 
2002. 
Pastel. 
92 x 71 cmMasacre. 
2000. 
Óleo sobre lienzo. 
40 x 32 cmUna madre. 
1999. 
Óleo sobre lienzo. 
38 x 32 cmUna víctima. 
2003. 
Carbón sobre lienzo. 
140 x 99 cmMujer llorando. 
2003. 
Carbón sobre lienzo. 
138 x 104 cmMuerte. 
2002. 
Óleo sobre lienzo. 
32 x 35 cm
Una madre. 
2001. 
Óleo sobre lienzo. 
37 x 45 cmEl desfile. 
2000. 
Óleo sobre lienzo. 
191 x 128 cmUn consuelo. 
2000. 
Óleo sobre lienzo. 
33 x 41 cmSin título. 
1999. 
Óleo sobre lienzo. 
26 x 34 cmSin título. 
1999. 
Óleo sobre lienzo. 
38 x 32 cm

“Mi país tiene dos caras. Colombia es ese mundo amable que yo pinto siempre pero también tiene esa cara terrible de la violencia. Entonces, en cierto momento, tengo que mostrar la otra cara de Colombia”.

“Debo decir que el sentimiento que experimenté al pintar estos cuadros no es el mismo placer que siento pintando normalmente el mundo que yo pinto.
Es otra sensación. El mismo hecho de proponerme, como artista, encontrar una imagen simbólica que refleje el gran drama de Colombia, significa un estado mental que no es grato sino doloroso. La reconstrucción artística del conflicto, que finalmente se reduce a unas cuantas imágenes o símbolos, es una necesidad que uno siente de no vivir de espaldas a esta situación”.

“Estos cuadros son una manera de rechazo a la violencia. Soy el menos partidario de que las cosas se arreglen mediante la fuerza y la brutalidad. Los conflictos se arreglan con diálogos, con concesiones, con entendimiento. La violencia es un cáncer, un gran cáncer que le cayó al país y yo estoy en contra de las manifestaciones violentas como solución”.

“Yo estaba en contra de ese arte que se convierte en testigo de su tiempo como arma de combate. Pero en vista de la magnitud del drama que vive Colombia, llegó el momento en el que sentí la obligación moral de dejar un testimonio sobre un momento irracional de nuestra historia… Sólo pretendo dejar el testimonio de un artista que vivió y sintió su país y su tiempo.
Es como decir: ‘Miren la locura en que vivimos, que esto no se repita’.
No estoy haciendo arte comprometido, ese arte que aspira a cambiar las cosas, porque no creo en eso”.

-Fernando Botero

 

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