Conózcalo  Véalo  Léalo

    Cómprelo

 COP$ 99,000
USD$ 31*
28*

*Los precios en Dólares y Euros son calculados utilizando la Tasa Representativa del Mercado en Colombia de noviembre 07 de 2018

Contenido:

Botero en el Museo Nacional de Colombia

Nueva donación 2004

Siguiente  

Presentación

El desfile (detalle), 2000.
Óleo sobre lienzo, 191 x 128 cm

Texto de: Elvira Cuervo de Jaramillo

Con las palabras “… el placer que tengo de hacer algo por mi país es muchísimo más grande que el pesar que puede dar separarme de estas obras. Estoy encantado de hacerlo. No veo la hora de ver esos cuadros en Colombia y que la gente los pueda mirar y disfrutar”, publicadas en la Revista Diners en febrero de 2000, Fernando Botero anunciaba la más grande donación realizada hasta ese momento por un artista colombiano a museos de su país.

Se trató, en ese entonces, de pinturas y dibujos de su autoría y de una importante colección de arte internacional que dividió entre Bogotá y Medellín. No obstante, para el pintor, la filantropía ha sido una constante en su carrera. Instituciones públicas como el Museo Nacional de Colombia se han beneficiado varias veces de su generosidad, lo que les ha permitido complementar la colección de cuadros del artista.
Botero ha expresado varias veces que a pesar de que no reside en Colombia desde hace más de cuarenta años, se siente muy cercano a lo que aquí ocurre y le preocupa la crisis que afronta la nación. Convencido de que las acciones solidarias se hacen cuando el país más las necesita, confirma nuevamente su compromiso con las instituciones culturales mediante la donación de 25 dibujos y 23 óleos a la colección del Museo Nacional de Colombia.

Por medio de este gesto, Botero reafirma que es un ejemplo, no sólo para otros artistas, sino para todos los colombianos que pueden contribuir con su generosidad al crecimiento del patrimonio cultural del país.

Esta nueva colección enriquecerá de manera extraordinaria el acervo del Museo Nacional y ayudará a que las futuras generaciones logren entender estas duras, dolorosas e incomprensibles circunstancias que por años hemos padecido los colombianos.

El maestro Botero, con mucha razón, pensó que esta serie de obras jamás podría ser objeto de comercialización y que, por lo tanto, sólo podrían pertenecer al pueblo colombiano y ser exhibidas en el Museo de todos ellos, para que conociendo a fondo tan tenebroso período de nuestra historia, no se vuelva a repetir.

Elvira Cuervo de Jaramillo
Directora
Museo Nacional de Colombia

 

Siguiente  

Comentarios