Casa de Nariño

  Anterior

Oratorio

Texto de Guillermo Hernández de Alba
Cronista de la Ciudad de Bogotá. Decano de la Academia Colombiana de Historia

El altar perteneció ala residencia del Presidente Eduardo Santos. El pequeño retablo es de un solo cuerpo, con nicho central en el cual se venera una Inmaculada, labrada en Quito en el Siglo XVIII, por el maestro Legarda. El frontal de la mesa es una pieza tallada en el Siglo XVII por el maestro bogotano Ignacio Francisco de Ascucha, para la iglesia, ya desaparecida, del convento de religiosas Carmelitas de la ciudad. La talla es poco profunda, pero realizada con suma destreza y gracia; en ella se entrelazan ramajes florecidos sobre los cuales revuelan graciosas aves; todo estofado, dorado y policromado, como las pilastras que lo encierran, a la manera de los libros de horas, miniados y policromados con vivos colores simples, perfilados Ido oro. El artesonado es del Siglo XVII y procede del antiguo convento de San Agustín. En el muro derecho puede apreciarse una Virgen Orante del maestro santafereño Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.

 

  Anterior

Comentarios