Conózcalo  Véalo  Léalo

    AGOTADO

Contenido:

Fútbol

En Colombia

  AnteriorSiguiente  

Bienvenida de héroes

Recibimiento a los autores del 4-4

Pese a la eliminación, el empate 4-4 con la URSS, fue considerado como una hazaña por los colombianos. En Bogotá, miles de aficionados salieron a recibir a la Selección, colmando la ruta prevista desde horas antes de su arribo y acompañándola en una emotiva caravana, desde el aeropuerto hasta el hotel donde se alojó en el centro de la capital. Pese a la eliminación, el empate 4-4 con la URSS, fue considerado como una hazaña por los colombianos. En Bogotá, miles de aficionados salieron a recibir a la Selección, colmando la ruta prevista desde horas antes de su arribo y acompañándola en una emotiva caravana, desde el aeropuerto hasta el hotel donde se alojó en el centro de la capital.

Texto de: Carolina Jaramillo Seligmann

El 9 de junio de 1962, seis días después de haber conseguido el histórico empate a 4 con la Unión Soviética, la Selección Colombia regresó a territorio nacional. La tricolor, en vuelo procedente de Chile, aterrizó en el aeropuerto El Dorado de Bogotá. Allí, los dirigidos por el argentino Adolfo Pedernera, fueron recibidos como unos verdaderos héroes, pese a haber perdido dos de los tres partidos disputados en la Copa del Mundo y salir eliminados del certamen. En la memoria de la afición colombiana sólo había espacio para el histórico encuentro conseguido ante la Unión Soviética: la remontada de un marcador de 3-1 en contra, el gol olímpico –único en la historia de los mundiales– de Marcos Coll, y en definitiva, los 4 goles marcados al que era considerado uno de los mejores porteros del mundo, el ruso Lev Yashin, conocido como la ‘Araña Negra’. La selección nacional pisó suelo colombiano a las 3:32 de la tarde, después de un vuelo directo a bordo de un Boeing 707 de la compañía Air France. Al bajarse del avión, los jugadores se encontraron con una emotiva bienvenida que incluyó pañuelos blancos, aplausos interminables y abrazos de felicitación, acompañados por el himno nacional que sonaba al fondo, gracias a unos carros equipados con altoparlantes que fueron dispuestos para la ocasión. Cuando la delegación salió a la calle, explotó la fiesta en la capital de la República. Pasadas las 4 de la tarde, los futbolistas, a bordo de un autobús, emprendieron su camino hacia el hotel San Francisco, ubicado en el centro de la ciudad. Tardaron casi dos horas y media en completar el recorrido, en medio de la celebración y la multitud que se volcó a la avenida El Dorado para recibirlos. Fue un impresionante desfile en el que se agolparon 3 filas de carros y cientos de aficionados a pie, alrededor del bus para acompañarlo durante todo el trayecto hacia el hotel. La Policía Nacional y los agentes de tránsito se encargaron de custodiar la puerta del autobús que transportaba a los jugadores colombianos, con el fin de detener a las personas que en repetidas ocasiones intentaron colarse en su interior, tratando de obtener una fotografía, un autógrafo o simplemente para conocer de cerca a sus héroes. Las notas del himno nacional no cesaron de oirse en todo el recorrido.

 

  AnteriorSiguiente  

Comentarios