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Fútbol

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Efraín 'Caimán' Sánchez

Barranquilla, Colombia, 1926

Efraín ‘Caimán’ Sánchez con el uniforme de Colombia. José Kaor Dokú, Rigoberto ‘Memuerde’ García, Efraín ‘Caimán’ Sánchez y Édgar Mallarino con la
Selección Colombia en la reinauguración de El Campín el 20 de julio de 1951. Suramericano de Lima 1957: Colombia 1, Uruguay 0.
El ‘Caimán’ Sánchez ante la llegada del uruguayo Javier Ambrois. Efraín ‘Caimán’ Sánchez con Santa Fe en Bogotá, 1953. Deportivo Cali frente al América de Cali en 1950. Volada de Efraín ‘Caimán’ Sánchez en el Suramericano de Lima 1957. Julio 20, 1951. Amistoso Colombia frente a Paraguay, reinauguración de El Campín en Bogotá.
Atrás de izquierda a derecha: Rafael Serna, Gabriel Mejía, Hernán Escobar, Roaldo Viáfara, José Kaor Dokú, el ‘Caimán’ Sánchez, Carlos Angulo, Gabriel Osorio, Francisco ‘Cobo’ Zuluaga, Óscar ‘Severiano’ Ramos.
Adelante: Rigoberto ‘Memuerde’ García, Jaime Gutiérrez, Francisco Pacheco, Edgar Ramírez, Carlos Arango, Rafael Prieto, Belford Bolivar.

Texto de: Carolina Jaramillo Seligmann

Efraín ‘Caimán’ Sánchez comenzó su carrera como arquero en el fútbol aficionado de Barranquilla, primero en el club Caldas y después en el Fortuna. Su debut en la primera categoría del fútbol del Atlántico fue ante el Junior. En 1947 fue llamado por el entonces entrenador nacional Lino Taioli para participar con la Selección Colombia en el Campeonato Suramericano que se celebró en Guayaquil. Esto le sirvió para dar el salto hacia el fútbol profesional argentino en 1948, al ser contratado por el San Lorenzo de Almagro, convirtiéndose así en el primer futbolista colombiano en jugar en un club extranjero de reconocimiento internacional. Un año más tarde, en 1949, se dio la huelga de futbolistas en Argentina por lo que decidió volver a Colombia, y de paso traer consigo algunos jugadores. Fue entonces cuando recibió el apodo que lo caracterizó durante toda su vida profesional: “Caimán”. En una entrevista que le concedió al periódico argentino Crítica, antes de la celebración de los carnavales de Barranquilla, el periodista, al saber que Sánchez había nacido en dicha ciudad, comenzó a cantarle la canción “se va el caimán, se va el caimán…”, y tituló su artículo: “Se va el Caimán con todos…”. Desde entonces comenzó a conocérsele de esa manera. A su regreso a Colombia defendió la camiseta de América y del Deportivo Cali. En la temporada 1951-1952 estuvo en el arco del Atlético Junior de Barranquilla, y en 1953 fichó con Santa Fe de la ciudad de Bogotá. De 1954 a 1957 estuvo en el Independiente Medellín, en 1958 en el Atlé­tico Nacional de esta misma ciudad y en la temporada 1958-1959 recibió nuevamente ofertas de clubes extranjeros. Tras descartar al Barcelona de España, se decidió por el Atlas de Guadalajara de la liga mexicana. Después de dos años de jugar en el país azteca, regresó a Colombia en 1960 para defender el arco del Independiente Medellín, equipo en el que también hizo las funciones de técnico durante 1962-1963. En 1964 jugó en Millonarios y además fue entrenador del equipo que salió campeón del torneo colombiano de ese año. Durante su paso por el DIM fue convocado a la selección nacional que clasificó al Mundial de Chile 1962, donde fue titular en el empate 4-4 ante la Unión Soviética. También fue el arquero de Colombia en el Suramericano de 1957 en Lima, Perú. Al retirarse como jugador dirigió a la Selección Colombia Juvenil que quedó subcampeona en el torneo Juventud de América en 1964. Posteriormente, en 1973-1974 estudió en la Escuela Técnica del Fútbol Argentino (AFA) y regresó al país para ser nombrado como director técnico de la Selección Colombia en la Copa América de 1975, en la que consiguió el título de subcampeón continental. En 1976 entrenó al club Estudiantes de Mérida de Venezuela, con el que salió subcampeón en su primer año. En 1977-1978 regresó al país para dirigir al Independiente Medellín y en 1981 estuvo al frente del Cristal Caldas. Años más tarde, en la temporada 1986-1987 dirigió al Junior de Barranquilla, antes de su retiro definitivo del fútbol profesional. Luego se dedicó a los negocios, siempre relacionados con el mundo del deporte, como docente, comerciante y organizador de distintos eventos y seminarios.

 

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