Museos de Bogotá

  AnteriorSiguiente  

Museo 20 de Julio

Corredores y patio interior de la casa 	colonial de arquitectura hispano­-		mudéjar, sede del museo.
Sala de la Junta Suprema.
	Al fondo Sala del Reloj.
Sala Firmantes del Acta de la
	Independencia. Al fondo se aprecian
	óleos de quienes participaron en el
	proceso.
Sala Nariño donde se exhiben óleos,
	documentos y otras pertenencias del
	prócer.
Sala Camilo Torres y 
	Francisco José de Caldas.
	Pablo Antonio García 
	Homenaje a Monseñor Martínez Compañón. Siglo XVIII. 
	Oleo sobre tela. 104 x 93 cm.
 Joaquín Gutiérrez. 
	Magdalena Ortega. Siglo XVIII. Oleo sobre tela 69.5 x 57 cm.
	Florero o Ramillete de Flores 
	del Siglo XVIII que perteneció 
	a José González Llorente, 
	decorado con el escudo de armas 
	de la corona española.
Pedro José Figueroa.
	Francisco de Paula Santander. 1820.
	Diámetro 84 x 64 cm.
Salvador Rizo.
	José Celestino Mutis. Siglo XIX.
	Oleo sobre tela. 119.5 x 105 cm
J. Castillo Escallón. 
	La Plaza Mayor de Bogotá. C. 1837. Oleo sobre tela. 42.5 x 65 cm.
 J. Castillo Escallón. 
	Mercado en la Plaza Mayor. C. 1840. Acuarela. 51 x 92 cm.

Texto de: Enrique Pulecio Mariño

Cuando el 20 de julio de 1810 un grupo de ciudadanos, encabezado por los señores Morales, se presentaba a la casa de don José González Llorente a solicitar en préstamo un florero para agasajar al comisario Regio, don Antonio Villavicencio, muy lejos estaban de imaginar que el incidente que esta solicitud provocaría, sería el episodio que daría origen a la independencia de la nación. Aquella casa del siglo XVII, en cuyos bajos funcionaba el almacén del señor González Llorente, quedó así marcada para la historia. En el año de 1960 con la celebración del sesquicentenario fue declarada Monumento Nacional. Era el lugar ideal para instalar allí un museo que configurara un testimonio de la Independencia. La Casa del Florero o Casa Museo del 20 de julio, a partir de ese año de 1960 abre sus puertas al público. Situada al costado noroccidental de la Plaza de Bolívar, vecina de la Catedral, con el Capitolio y la Alcaldía en su horizonte, la Casa del Museo es el más valioso vestigio, en pleno corazón de la ciudad, de la arquitectura de tradición hispano mudéjar, preservada hoy para guardar los tesoros patrios. En la planta baja, dispuesto como núcleo y como emblema, está la exhibición del famoso florero de Llorente. En torno a este centro se van desplegando las diez salas, que enseñan, a través de los objetos coleccionados, diversos aspectos relacionados todos con la Independencia. Si las más antiguas obras pertenecen a la Expedición Botánica, iniciada en 1783, es porque en aquella empresa se fue creando la conciencia de una nacionalidad que empujó a un grupo de patriotas a las guerras de Independencia. Este período histórico que recorre el movimiento independentista se prolongó hasta 1886 cuando Colombia adquiere su carácter republicano por medio de la Constitución de Núñez.

En la Sala de Símbolos Patrios se encuentra una copia del Acta de independencia, una partitura del Himno Nacional y una colección de las Constituciones de Colombia.

Y luego están los espacios que reúnen elementos históricos auténticos y significativos, relacionados todos con la vida y obra de los próceres. Retratos al óleo, trajes, objetos de la vida cotidiana y doméstica, insignias militares, armas, manuscritos, documentos, muebles y miniaturas, hacen parte de este acervo que como reliquias patrias han sido cuidadosamente dispuestos para recrear, como culto a los héroes, la gesta histórica. Cada sala constituye un capítulo aparte de ese libro que es la historia de la Independencia.

La Sala del Libertador honra la memoria de Simón Bolívar. En la Sala Nariño se encuentran objetos relacionados con el prócer y su familia. En la Sala Camilo Torres?Francisco José de Caldas están algunos documentos y objetos que pertenecieron a estos ilustres precursores. La Sala de los firmantes del Acta, guarda los retratos de quienes valerosamente arriesgan su vida al estampar su firma en el acta histórica. La Sala Francisco de Paula Santander, honra al “Hombre de las leyes”. Y otras salas: del periodismo, primeros Mandatarios, junta Suprema, Acta de la Independencia y heroínas, completan este programa que gira en torno al hecho fundamental de la Independencia.

 

  AnteriorSiguiente  

Comentarios