Museos de Bogotá

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Museo del Mar

	Reconstrucción de fósiles de crías de delfines Rosado y Nariz de Botella. Al fondo vitrinas con curiosidades marinas.

Texto de: Enrique Pulecio Mariño

Cuando fue creado el Museo del Mar había definido sus objetivos en tres áreas específicas. El área investigativa que cubriría la existencia de los recursos naturales pertenecientes a los mares de Colombia, el área académica que serviría a la Facultad como apoyo para sus programas y el área divulgativa que daría a conocer el resultado de las investigaciones y adquisiciones de los temas relacionados con el mar. Este proyecto, tras la fundación del Museo, en 1969, pronto se hizo realidad, incorporando años más tarde una sala de exposiciones abierta al público con una colección que se fue formando lentamente y sobre la cual el material investigativo alcanzaba su perfecta adecuación científica. El inventario de la fauna y de la flora marítima constituye el cuerpo central del Museo, conformado por colecciones que llegan a los 14.000 ejemplares. Si a esto agregamos la biblioteca especializada en el tema, tenemos que concluir que el Museo del Mar de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, es uno de los más completos en su género en Latinoamérica. Aún otros aportes científicos enriquecen su actividad, como es el estudio de temas específicos relacionados con la biología marina. Estudios de un alto contenido ecologista, por demás.

Las distintas salas del Museo del Mar han sido adecuadas para reproducir las condiciones de las áreas marinas allí expuestas. El fondo del mar, el mangle, la playa, los círculos polares árticos y una sección de curiosidades en donde se pueden encontrar especímenes raros y curiosos.

En la sección del fondo del mar está reproducida la vida subacuática con gran variedad de especies: peces, corales, plantas submarinas, delfines. El mangle se representa con sus más fuertes características como son las formaciones arborescentes de los litorales fangosos y lagunares de las regiones tropicales.

Algunos habitantes del polo han sido incorporados, oso polar y focas, por constituir casos de gran interés al científico.

En la sala que explora la vida del mar se ha hecho énfasis en la interacción entre el agua, la flora y la fauna trazando una ruta que va de las aguas de poca profundidad hasta las de mayor profundidad, enseñando las diversas especies que allí moran. Una colección de aves, otra de reptiles y mamíferos, como la vaca marina, nutria de mar y el manatí; otra más, compuesta por los invertebrados marinos, forman esta colección que reproduce la vida marina y sus maravillas, la cual no sólo sirve para la investigación científica, que complementa el centro de documentación, sino que sirve al país al crear conciencia sobre la importancia de la conservación de nuestra gran riqueza representada en los recursos naturales que nos son propios.

 

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