Museos de Bogotá

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Museo Nacional de Antropología

Sala Muisca ‑ Tairona. Allí se exhiben 
	vestigios de estas culturas en su vida 
	cotidiana, destacando diversos aspectos sociales y religiosos. Se reproducen 
	gráficamente los respectivos 
	asentamientos por medio de mapas.Alcarraza con figura zoomorfa.
	Calima. 27 x 22 cm.
Alcarrazas con figuras zoomorfa 
	y antropomorfa. Quimbaya.
	21 x 22 cm. y 29 x 20 cm.Vasija estilo Sonso. Calima.
	22.5 x 20 cm.
Alcarraza con figura zoomorfa.
	Tierradentro. 15 x 21 cm.
Vasija con aplicacion 
	Antropomorfa. Quimbaya. 
	25 x 20 cm.
Tapa de urna funeraria. Sinú.
	32 x 24 cm.
Vasija configura de sapo. Tairona.
	21 x 16.5 cm.
Vasija con figura de oso. Quimbaya.
	19 x 17 cm.
Copa. Nariño,
	11 x 12 cm.Vasija doble. Tierradentro.
	5.5 x 24 cm.Vasija con soporte coronario. Sinú.
	9.7 x 17.5 cm.Vasija trípode. Tumaco.
	15 x 21 cm.Figura antropozoomorfa. Ranchería.
	32 x 21 cm.Figura antropomorfa. Tumaco. 
	17 x 13 cm.
Figura antropomorfa. Quimbaya.
	23.5 x 18 cm.
Urna funeraria con figura
	antropomorfa. Tamalameque.
	Urna 34.5 x 25 cm. Tapa 27 x 27 cm.
Atuendo de los indígenas guambianos.
Tocado de plumas de los indígenas 
	del Amazonas.
Momia Muisca del altiplano 
	cundiboyacense encontrada en Socotá, Boyacá, durante los años 30.
Momia de niño. Altiplano
	cundiboyacense.
	No se conoce fecha del hallazgo.

Texto de: Enrique Pulecio Mariño

Con la tradición de su propia organización, el Museo Nacional de Antropología, a cargo del Instituto Colombiano de Antropología, desarrolla su vida investigativa, sus exposiciones y su actividad docente en el edificio propio del Museo Nacional al cual está vinculado institucionalmente. En la Sala Muisca y Tairona se ha reproducido la cultura material de estos grupos étnicos, ubicando por medio de mapas el lugar de sus asentamientos, y haciendo comprensible a través de textos explicativos los diferentes aspectos que conformaban la existencia de estos pobladores.

Los taironas ocuparon el territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta hasta el siglo XVI d. C., formando pequeños pueblos, cuya organización social, económica y religiosa estaba regida por los caciques y sacerdotes. De su cultura se conservan vestigios que representan una manera de vivir a través de la cual hoy puede reconstruirse algunos aspectos de su sociedad; estos son exhibidos en el Museo con los respectivos textos explicativos junto con urnas funerarias y vasijas de uso doméstico y ceremonial, adornos de oro y piedra, herramientas, flautas de hueso, caracoles, pitos y poporos para el uso ritual de la coca. Kogis, ijkas y arsarios son los grupos que hoy habitan esta zona, y quienes han preservado aspectos básicos de su cultura, dando continuidad a sus ancestros

En el área reservada de la cultura muisca se han hecho explícitos los descubrimientos históricos legados por los cronistas que permiten ubicar, junto con estudios arqueológicos, la ocupación muisca en el altiplano cundiboyacense y que data del primer milenio hasta el siglo XVIII d. C., cuando los conquistadores españoles llegan a esta tierra.

La manera como habían concebido la organización de sus viviendas, aldeas con un núcleo y casas y templos para los jefes y sacerdotes protegidas por largos cercados, han sido reconstruidos gráficamente en el Museo para su mejor ilustración. El diorama que representa la laguna de Gua-tavita es una aproximación a su mitología que comprendía el culto a los astros a los que entregaban sus ofrendas en rituales también recordados.

El Museo Nacional de Antropología posee algunas momias encontradas en el altiplano cundiboyacense. Provienen, según las fechas establecidas por medio del radiocarbono, de épocas que van desde el año 1000 hasta el 1740. Las momias revelan que en el rito funerario fueron artificialmente tratadas para alcanzar este grado de conservación. Las investigaciones que el museo promueve están orientadas a establecer la dieta prehistórica (paleodieta) y las enfermedades de las que se supone murieron estos hombres del pasado.

La Sala Etnológica está destinada a mostrar, como en un gran mosaico, la gran diversidad actual de las culturas con sus manifestaciones y riqueza que les son propias, representada por los distintos grupos étnicos. Dividido el territorio nacional en cinco grandes regiones, Costa Atlántica, Costa Pacífica, Zona Andina, Llanos Orientales y Amazonia, de éstas el Museo ha seleccionado objetos que pertenecen a su entorno cultural y que como elementos de supervivencia y creatividad, son testimonios inequívocos: cestería, instrumentos para la pesca y la caza, como flechas, arcos, arpones, cerbatanas, redes y nasas. También aquellos elementos domésticos que acompañan al hombre en su vida de cada día: cerámica utilitaria, hamacas, collares, etc. Y más allá, la producción de objetos destinados a un uso ceremonial: vestidos rituales, instrumentos musicales y elementos chamánicos.

El Instituto ha dedicado un gran esfuerzo a las tareas tendientes a sistematizar la información relacionada con su colección de cerámica. Es una colección amplia, a través de la cual puede comprenderse el desarrollo alfarero en el país desde el cuarto milenio a. C. hasta el siglo XVI d. C. con la producción de las culturas Quimbaya, Calima, Sinú, Ranchería, Tumaco, Nariño, Darién, Muisca, Guance, Tairona, Tolima, San Agustín, Chocó, Amazonas, Llanos Orientales y Tierradentro.

La tercera Sala, la Sala Egipcia ofrece una muestra de la cultura egipcia representada por una tumba saita de la XVI dinastía, excavada en Gizeh a principios de siglo.

 

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