Negret escultor

Homenaje

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Presentación

Gran mariposa, San Victorino (detalle) / 1995
Templo solar (detalle) / 1988 
Cascadas y anudamientos (detalle) / 1989Navegante (detalle) / 1974 
Quipu n.o 3 (detalle) / 1986Fiesta andina (detalle) / 1992Cascadas, homenaje a Luis Barragán (detalle) / 1997

Texto de: Efraín Enrique Forero Fonseca

Si hay una obra contundente en el panorama de la escultura latinoamericana del siglo xx, esa obra es la de Edgar Negret, artista al que el Banco Davivienda rinde homenaje este año, como parte de su empeño en divulgar el gran arte colombiano.

La fecunda trayectoria de Negret, nacido en Popayán en 1920, se remonta a los años cuarenta, cuando se inicia en la escultura en la Escuela de Bellas Artes de Cali y cuando su primera participación en un Salón Nacional hace que Jorge Oteiza describa ya al joven escultor como “una nueva y victoriosa realidad”.

Luego vinieron los viajes, los estudios, la absorción del mundo a través de su refinada sensibilidad, sus primeras definiciones, el influjo industrial, las grandes ciudades, los avances tecnológicos. Después, el alucinante reencuentro con los orígenes y las expresiones culturales de una América prehispánica, que tanto el artista como el hombre degustaron y reelaboraron en pasmosas creaciones. Y, en el colmo de la madurez, la belleza, el privilegio de sus pájaros, sus mariposas, sus flores, sus juguetes.

Al innegable éxito de nuestros libros anteriores –Antonio Roda en 2001, Ana Mercedes Hoyos en 2002 y Enrique Grau en 2003– agregamos hoy, con justificado orgullo, este ejemplar dedicado enteramente a mostrar la panorámica más completa publicada hasta la fecha en Colombia de la trayectoria artística de Edgar Negret: más de sesenta años de creatividad constante.

Un tributo al buen arte. Un reconocimiento a quien sin reticencias confiesa que lo que hace no podría hacerlo en ninguna parte distinta a su país.

EFRAÍN ENRIQUE FORERO FONSECA
Presidente BANCO DAVIVIENDA S. A.

 

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