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Palacio de las Garzas

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Recorrido por el Palacio

Vista desde el interior del patio, donde habitan las garzas. Las primeras aves, procedentes de Darién, fueron un obsequio del poeta Ricardo Miró al Presidente Belisario Porras. La intensa luz natural, que entra por el cielo abierto, ilumina el patio interior, de estilo morisco, construido durante la remodelación del año 1922. Desde el Patio Andaluz se aprecia la pileta de las garzas en la planta baja.
 Escalera que lleva a las dependencias del Palacio. Sus brillantes balaustradas y barandales son de caoba tallada, y sus peldaños, antes de piedra caliza, son ahora 
de mármol blanco.
 Vestíbulo a la Presidencia, en donde se aprecia la pileta y el surtidor con las permanentes garzas blancas, que le dieron su nombre al Palacio.  Durante la remodelación del año 1922, las columnas y el piso de la fuente fueron incrustados con concha nácar, proveniente del archipiélago de las Perlas, y el pavimento cambiado por planchas 
de mármol blanco. Despacho del Presidente. El escritorio es el mismo que usó el Presidente Belisario Porras. En el friso se aprecian los medallones de los últimos presidentes, pintados por Juan Manuel Cedeño y Roberto Lewis, así como los espacios previstos para futuros mandatarios. Esta galería de Jefes de Estado recorre varios espacios del Palacio y es uno de sus mayores atractivos.  Despacho del Presidente. El escritorio es el mismo que usó el Presidente Belisario Porras. En el friso se aprecian los medallones de los últimos presidentes, pintados por Juan Manuel Cedeño y Roberto Lewis, así como los espacios previstos para futuros mandatarios. Esta galería de Jefes de Estado recorre varios espacios del Palacio y es uno de sus mayores atractivos.  Balcón de la sala de espera del despacho privado del Presidente. El cortinaje, en seda y fondo de tergal, es clásico francés con cenefas drapeadas y laterales con borlas decorativas.  Sala de espera del despacho privado del Presidente de la República, donde puede verse parcialmente el friso con la galería de Jefes de Estado.También se aprecia el retrato de Simón Bolívar pintado en el siglo pasado por el artista colombiano Epifanio Garay. Este retrato de Bolívar es uno de los tres existentes en el mundo para los cuales el Libertador posó sentado. Sala de la biblioteca. Sobre la mesa, dentro de la caja, reposa la banda presidencial del primer presidente de la República, don Manuel Amador Guerrero. Biblioteca del despacho presidencial, donde el mandatario suele trabajar en un ambiente 
más cómodo, tranquilo e informal. El mobiliario es de estilo inglés. La Justicia de Gaetano Olivari.  El Trabajo de Gaetano Olivari.  Esquina del patio interior en la segunda planta, contigua al despacho del Presidente de la República. Otro ángulo de las arcadas y columnas del patio interior. El recubrimiento en concha nácar fue realizado durante la gran remodelación de la década del veinte. Patio Andaluz. Vista hacia el pasillo del primer alto.
 El Patio Andaluz, concebido como un gran jardín interior por el arquitecto Villanueva M., fue bien recibido por todos, ya que le dio al Palacio un espacio de luz y de frescura. Un ambiente austero, a la vez que delicado y armónico, envuelve la oficina donde labora la Primera Dama, atendiendo aspectos de orden social y de apoyo a los grupos más vulnerables del país. Vestíbulo a la Presidencia, en donde se aprecia la pileta y el surtidor con las permanentes garzas blancas, que le dieron su nombre al Palacio. Durante la remodelación del año 1922, las columnas y el piso de la fuente fueron incrustados con concha nácar, proveniente del archipiélago de las Perlas, y el pavimento cambiado por planchas 
de mármol blanco. Vista desde el primer piso hacia el interior del edificio. Al fondo, el Patio Andaluz. Entrada principal del Palacio en la actualidad.  Vista de las plantas superiores del Palacio de las Garzas. Salón de sesiones del Consejo de Gabinete “Presidente Belisario Porras”. En el actual período de gobierno se le dio este nombre, en honor del ilustre mandatario que durante su gestión ordenara la reconstrucción del Palacio.  En este salón se encuentra un retrato del Presidente Porras, pintado por Carlos Endara.

Texto de: Jorge Conte-Porras

El Palacio Presidencial, tal como se conoce en la actualidad, fue construido en 1922 por el arquitecto peruano Leonardo Villanueva M., a solicitud del Presidente de la República, doctor Belisario Porras, quien ya en su tercer mandato consideraba inadecuado el antiguo edificio para la residencia del Jefe de Estado. El arquitecto Villanueva M. pensó en un cambio total del inmueble, transformando su estructura de estilo colonial a una de corte moderno, con marcado acento andaluz en su interior, tanto en la planta baja como en la superior. En dicha remodelación, las columnas interiores fueron recubiertas de concha nácar; el piso de la planta baja, antes de pavimento, fue sustituido por planchas de mármol blanco, y se instaló una pileta con surtidor. En este Patio Andaluz de la entrada a la Presidencia habita un par de vistosas garzas, que inspiraron al poeta nacional Ricardo Miró a escribir:

En el Patio Andaluz, a donde apenas penetra el sol en ondas fugitivas, inmóviles, calladas, pensativas, hay, como un par de enormes azucenas, dos garzas melancólicas, cautivas.

De allí deriva el nombre Palacio de las Garzas, con el que hoy se conoce.

 

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